Prebióticos, probióticos y simbióticos – Salud intestinal

Por o 20/10/2014 | Sección: Salud
Prebióticos, probióticos y simbióticos – Salud intestinal
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Ya está demostrado científicamente que los prebióticos, probióticos y simbióticos pueden ayudar a mejorar tu salud intestinal, sin embargo, antes de proceder a comprar productos que prometen ser prebióticos, probióticos y simbióticos, hay muchas cosas que deberías saber sobre ellos, y eso es lo que explicaremos a continuación.

En el caso de los probióticos, la FAO ha decidido definirlos como “microorganismos vivos que cuando son administrados en cantidades adecuadas pueden ejercer efectos saludables sobre su huésped”.

Y de eso exactamente es que se tratan los probióticos: De un producto que contiene microorganismos buenos para nuestro cuerpo, los cuales nos brindan efectos saludables a nuestro organismo; como es el caso de la flora intestinal, la cual puede ayudarnos a curar la diarrea, infecciones, y otras anomalías que pueda presentar en nuestro sistema digestivo. La salud intestinal de nuestro cuerpo depende mucho de nuestra flora intestinal.

Antes de comprar un probiótico, es bueno que te fijes en el método que éste utiliza para la conservación de sus microorganismos, ya que éstos no suelen durar largos periodos de tiempo en un producto (Recuerde que son seres vivos).

También ten en cuenta que los microorganismos mueren después de cualquier proceso que incluya altas temperaturas. Así que descarte probióticos que usted sepa de antemano que pasan por dicho proceso.

Los productos que necesitan del frío para su conservación, para la pasteurización, la uperización, son los mejores prebióticos, ya que con estos procesos de conservación, la sobre vivencia de los microorganismos es mucho más alta.

Otra característica que hace efectivo a un probiótico, es la cantidad de microorganismos que posee. Un probiótico con unos diez mil millones de microorganismos es el ideal para causar un verdadero efecto positivo en nuestro organismos. El mínimo de microorganismo que debe tener un probiótico, para que surja un efecto, es el de mil millones de microorganismos. Una cantidad de microrganismos por debajo de ese numero, tiene un efecto bajo o totalmente nulo.

Sobre el momento ideal para empezar a consumir un prebiótico, diré que este debería indicarlo un especialista. Si usted sufre de enfermedades crónicas estomacales, cáncer, VIH, diabetes, o cualquier otra enfermedad que de una manera u otra debilite su sistema inmunológico, no se automedique ningún tipo de prebiótico, pues se corre el riesgo de adquirir una infección; lo ideal es que consulte con su médico antes de empezar a tomar uno.

En el caso de los prebióticos, estos han sido definidos como “un ingrediente alimentario no digerible que actúa en el colon del huésped estimulando selectivamente su crecimiento y actividad de un numero selectivo de bacterias”. Y de eso sencillamente se trata: De alimento a los microorganismos que componen nuestra flora intestinal. Y para que una sustancia sea considerada como prebiótico debe ser no alterable y no absorbido por nuestro proceso digestivo, también debe ser de fermentación a nuestras bacterias y que favorezcan el desarrollo de estas.

Por lo general los prebióticos suelen ser alimentos ricos en hidratos de carbono, inulina, lactulosa y galactooligasacáridos. Estos ingredientes, después de ser fermentados forman nuevos sub-ingredientes muy útiles a nuestro sistema digestivo.

Elige siempre prebióticos de origen natural, alimentos 100% naturales como las legumbres, y los granos, son buenos prebióticos. También lo son los alimentos fibrosos, y algunos productos lácteos. Lo bueno es que si tu estómago no soporta un tipo de prebiótico, existen muchos tipos más para elegir.

Ahora hablemos de los simbióticos, que es la mezcla o la combinación entre los probióticos y prebióticos.

Los productos simbióticos le aportan a nuestra salud intestinal los microorganismos y el alimento necesario para la supervivencia de estos. Un buen producto simbiótico sabe encontrar y brindarnos el equilibrio entre los probióticos y prebióticos, y por lo tanto nos brinda así una buena salud intestinal.

Sobre el simbiótico a elegir, trate de que este sea de origen natural. Al igual que con los prebióticos, fíjese en el método que utiliza para la conservación de los microorganismos y la cantidad de estos.

Los prebióticos, probióticos y simbióticos, son sin duda alguna factores claves que te ayudarán a mejorar la salud de la flora intestinal, y por ende toda tu salud intestinal. Es por eso que si usted necesita mejorar su salud en su sistema digestivo, y aun no ha empezado a usar ningún producto, le recomiendo que visite al gastroenterólogo o especialista para que le recomiende uno.