Alguien mueve los hilos (amos de títeres)

Publicado por o d√≠a 16/02/2016 na sección de Opini√≥n,Opini√≥n por Oscar Gonz√°lez

Alguien mueve los hilos (amos de títeres)

Del bochornoso asunto de los titiriteros detenidos por realizar una obra sat√≠rica nos indigna¬†que se haya conculcado la libertad de expresi√≥n de una manera tan imp√ļdica y rastrera, pero¬†tambi√©n que no se han respetado las m√≠nimas garant√≠as legales que deben asistir a cualquier¬†persona acusada de un delito: desde la presunci√≥n de inocencia hasta el principio de ultima¬†ratio penal. La jugada de encarcelar artistas por algo que, como mucho, es una irregularidad¬†administrativa ha socavado un poco m√°s, si cabe, la credibilidad de nuestro sistema de justicia.

La tesis de que pueda existir enaltecimiento del terrorismo en el contexto de una obra sat√≠rica¬†necesita una argumentaci√≥n seria y s√≥lida que aqu√≠ se ha hurtado. Lo que sostiene Ismael¬†Moreno en su auto s√≥lo cabe en cerebros ‚Äútipo loft‚ÄĚ: muy vac√≠os.

Carmelo G√≥mez, Julio M√©dem, Imanol Uribe, Carmen Maura, Jos√© Sacrist√°n y un largo etc√©tera¬†de actores y directores deber√≠an estar encerrados, pues todos han dirigido e interpretado a¬†miembros de ETA en m√ļltiples trabajos de ficci√≥n. Gilo Pontecorvo deber√≠a haber sido fusilado¬†por su ‚ÄúOperaci√≥n Ogro‚ÄĚ y todas las pel√≠culas y novelas que nos han presentado al hombre¬†corriente que sufre los abusos del sistema, quemadas por los bomberos de Farenheit 451.

Deber√≠amos preguntarnos qu√© clase de ciudadan√≠a es aquella que asiste a un espect√°culo en la¬†calle y no sabe diferenciar un cartel en el contexto de una obra teatral y llama a la polic√≠a en¬†lugar de, simplemente, seguir caminando. Es cierto que el jugar con la pol√≠tica educativa ha¬†hecho mucho da√Īo en Espa√Īa, pero joder‚Ķ no tanto‚Ķ Da escalofr√≠os pensar que nos hayamos¬†vuelto tan cretinos.

Y llama poderosamente la atenci√≥n que nos manipulen de una manera tan bochornosa,¬†haciendo que sigamos debatiendo si ‚ÄúGora Alka-eta‚ÄĚ (que, por cierto, es un juego de palabras¬†con la expresi√≥n en euskera para ‚Äúviva el alcalde‚ÄĚ, una de las encarnaciones del poder en la¬†obra que se representaba) es apolog√≠a del terrorismo, en lugar de estar pidiendo¬†responsabilidades por una utilizaci√≥n tan torticera del poder judicial y un apoyo tan¬†incondicional de los medios de comunicaci√≥n a un auto que no resiste un m√≠nimo an√°lisis de¬†fondo. Y el demente con amigos imaginarios que le ayudan a aparcar dice que todo es ETA, y¬†se queda tan ancho. Y habr√° hoy gente diciendo que claro que s√≠‚Ķ siento decirles que ETA ya¬†no existe, por mucho que se empe√Īen en intentar resucitar al muerto. Pero mientras¬†hablamos de ETA y de los t√≠teres que contin√ļan retenidos (titular que, perfectamente, podr√≠a¬†ser de El Mundo Today si no fuera porque es real y no una s√°tira) no hablaremos de registros¬†en sedes de partidos, de Rita Barber√° aforada en el Senado o de los 24 ‚Äúinvestigados‚ÄĚ del PP¬†valenciano. Otra cortina de humo. ¬ŅCu√°ntas van ya?

Y tampoco hablaremos, claro, del 15% que ha perdido el IBEX en los 30 primeros d√≠as del a√Īo,¬†ni de la bajada del IPC en un 0.3% del mes de Enero, que son indicios que no auguran nada¬†bueno, no sea que vayamos a estropear el discurso de que ya vamos en quinta y pisando a¬†fondo. Que se pone nervioso el dinero.

El problema no es que nos tomen por subnormales, que tambi√©n. El problema es que se est√°¬†jugando con las pocas referencias fijas de lo que entendemos como el m√≠nimo consenso del¬†contrato social, los derechos fundamentales. El problema es que todav√≠a no nos hemos dado¬†cuenta que el que nos roba es el mismo que nos pone la mordaza. El que nos clava pu√Īal una y¬†otra vez nos susurra que es un tratamiento de acupuntura, y nos lo creemos. Nos escupen en¬†la cara y dos personas pasan cinco d√≠as en prisi√≥n. Un dos por uno.

Deberíamos estar hablando de libertad de expresión, no de apología o no apología. Tampoco de buen o mal gusto. Si una obra para adultos se programó en horario infantil, es un error administrativo. Nada más. Pero vivimos en el país en el que Guillermo Zapata fue llevado a los tribunales por un tuit en un debate sobre esto precisamente, sobre libertad de expresión.

Le hemos regalado a la derechona rancia, esa que huele a cerrado y Var√≥n Dandy, la capacidad¬†de decirnos qu√© es correcto y qu√© no. Qu√© es tolerable y qu√© no. Y no les hemos presentado¬†mucha guerra, salvo los m√°s concienciados, esos que Caballero llama ‚Äúlos de siempre‚ÄĚ. Por¬†desgracia, a ‚Äúlos de siempre‚ÄĚ los escuchamos muy pocos, y las mentiras oficiales llegan a¬†millones.

Los t√≠teres nos han ense√Īado que somos una sociedad esperp√©ntica, en la que todos podemos¬†hablar libremente, pero dependiendo de lo que digamos. En la √©poca del low cost tenemos¬†una democracia de saldo. Orgullo de pa√≠s.

OPINI√ďN POR OSCAR GONZ√ĀLEZ