Aplicaciones espía y programas de rastreo, de utilidad a invasión de la intimidad

Publicado por o día 22/03/2017 na sección de Telefonía

Aplicaciones espía y programas de rastreo, de utilidad a invasión de la intimidad

Ya sea por necesidad o porque el ser humano es, por naturaleza, una persona desconfiada y curiosa, cada vez son más las personas que llevan un espía en sus bolsos y bolsillos.

¿Qué queremos decir con esto?, pues que, como si de un pequeño detective se tratase, el interior de nuestros teléfonos móviles se convierte en el centro de toda investigación.

En una sociedad con agendas cada vez más apretadas, crece la desconfianza con respecto al entorno, ya se trate de parejas, amigos o hijos, con lo que rastrear celular se ha convertido en una moda, en ocasiones un tanto controvertida, que preocupa en gran medida por los tintes de color que está cogiendo a los especialistas médicos.

Con la inclusión de Internet y las nuevas tecnologías en nuestras vidas, han cambiado las formas de relacionarse. El uso de las nuevas aplicaciones conlleva grandes ventajas, sobre todo en lo que respecta al entorno laboral, pero también atrae numerosos problemas en las relaciones familiares por ejemplo.

Hemos pasado de llamar por teléfono a pasarnos las horas observando, por ejemplo, la conexión de nuestros amigos y parejas en los conocidos programas de mensajería instantánea. Y no contentos con ello, ahora están disponibles también programas para localizar movil.

Sin embargo, cabe señalar que no todo son desventajas, puesto que la proliferación de este tipo de aplicaciones espías ha ayudado a resolver ausencias familiares, así como en la localización de dispositivos móviles que han sido robados o vendidos en mercados ilegales.

Otros, sin embargo, van más allá y se adentran en los límites de la desconfianza instalando, sin ser la otra persona (la espiada) consciente de ello, programas de rastreo y localización de celulares. De hecho, existen incluso condenas a este respecto, puesto que sin consentimiento previo uno se hace con la vida de otra persona y su pleno dominio, al tener acceso a toda la información almacenada en el teléfono.

Para todos aquellos que todavía piensan que están libres de que les pueda ocurrir, esto se puede llevar a cabo de una manera tan sencilla como prestando el teléfono apenas unos minutos, el tiempo necesario para que la persona instale la aplicación espía.

Evidentemente, estos programas no dejan mayor rastro y, por lo tanto, la otra persona no será consciente de la toma de datos.

A día de la fecha, dada la afluencia de descargas que este tipo de aplicaciones, se trabaja para dar solución a esta invasión de nuestra intimidad desde el punto de vista legislativo.

Lo que en un principio se entendía como un éxito para corregir problemas delictivos ha terminado convirtiéndose en un arma de doble filo que juega en contra de la libertad de la persona.

Si tienes tan solo un ápice de duda de estar siendo espiado, tranquilo, pues al igual que existen aplicaciones que controlan tus movimientos, existen otras que las localizan y desvelan qué aplicaciones están accediendo a tus datos o correo personal. Así pues, ¡ no dudes en hacerte con una de ellas!