Aprovecha la única vida que tienes

Publicado por o día 30/07/2017 na sección de Hogar

Aprovecha la única vida que tienes

¿Sientes que “caminas dormido” por la vida? ¿Desearías tener más libertad? ¿Desearías correr más aventuras? ¿Desearías tener más tiempo? ¿Desearías amar más? ¿Temes las mañanas de los lunes?

¿Aún estás intentando averiguar cómo vivir la con un proyecto de vida? Si es así, no estás ni mucho menos solo. Lo triste es que la mayoría de la gente pasa por la vida sin haber experimentado nunca de verdad lo que la vida puede ofrecer.

Lo que tienes que entender es que todo lo que te mantiene atado a una vida que no quieres vivir es una prisión creada por tu propia mente. Eso no significa que puedas simplemente pedir el deseo de una nueva vida, sino que quiere decir que puedes trabajar de manera activa para vivir la con un proyecto de vida personal.

Al leer este artículo encontrarás ideas que puedes poner en práctica para hacer que tu vida sea mejor.

Puede que ya hayas oído algunas de estas ideas, y otras puede que las descartes. Puede que algunas las puedas poner en práctica de inmediato, y puede que otras planten la semilla de ideas que pondrás en práctica en el futuro. Y puede que te pases toda tu vida trabajando en otras.

Algunos consejos para tu proyecto de vida

Sin más rodeos, éstas son maneras diferentes de vivir tu proyecto de vida:

1. Crea una lista de cosas que hacer antes de morir, y empieza a hacerlas. Un día te morirás, pero antes de eso, experimenta tanto de este mundo como puedas.

2. Establece objetivos y escríbelos. Establece objetivos por periodos de un mes, un año, 5 años y 10 años. Debes saber lo que quieres para cada tramo de tu vida, y asegurarte de mirar hacia atrás y comprobar si realmente has hecho el progreso que querías. Esta lista evolucionará constantemente, y no alcanzarás cada uno de tus objetivos, pero escribirlos hará más probable que los logres.

3. No vivas para los demás. No elijas tu camino en la vida basándote en las expectativas fijadas para ti por los demás, ya sean tus padres, tus amigos o la sociedad en general, como dice esta cita.

4. Vive para los demás. No dejes que los demás elijan el camino por ti, pero tampoco elijas un camino que dañe a los que te rodean. Es fácil estar absorto en tu propia vida, pero si no te preocupas de tus seres queridos, ¿para qué sirve todo en última instancia?

5. Mantén un centro de control interno. Hay 2 tipos de personas: quienes se centran en lo que pueden controlar, y quienes se centran en lo que no pueden controlar. No culpes a los demás de tus propios fracasos, siempre hay alguien al que le han tocado peores cartas y que ha logrado sacar mayor provecho que tú.

6. No te quejes. Si no eres feliz con algo en tu vida, puedes quejarte o puedes trabajar de manera activa para cambiarlo. ¿Qué vas a elegir?

7. No seas celoso. No porque esté moralmente mal, sino porque la envidia es una emoción destructiva. También es un síntoma de que no estás viviendo tu proyecto de vida, ya que las personas satisfechas pueden celebrar el éxito de otros. Quienes no están satisfechos llenan su vacío emocional con sentimientos negativos.

8. No seas un cangrejo en el caldero. Seguro que has oído la expresión “cangrejos en el caldero”. Se refiere a la tendencia de los cangrejos a tirar hacia abajo de los otros, justo cuando están a punto de escapar escalando.

Cuando te sales de la norma, tus seres queridos te empujarán hacia atrás. No es envidia, ya que se preocupan por nosotros de manera genuina. Sin embargo, quienes viven la vida que la sociedad les dice, se asustan cuando ven a otros tirándose de cabeza. Incluso si lo hacen de manera subconsciente, e incluso si es una preocupación genuina, aún así es dañina. Crea una cultura de conformidad, de mediocridad y de desesperación silenciosa. No seas un cangrejo en el caldero.

9. No pasa nada por fracasar. La única manera de evitar el fracaso es no intentar nada. No tengas miedo de fracasar… Ésa es la manera de tener éxito.

Además, sólo es un fracaso de verdad si dejas de intentarlo.

10. Supera el miedo al fracaso visualizando el peor caso posible. Una genial manera de superar el miedo al fracaso es enfrentarte a tu peor pesadilla.

Si lo intentas y fracasas, ¿qué es lo peor que podría ocurrir? No cierres los ojos. Escríbelo, y luego escribe lo que tendrías que hacer para volver a donde estás ahora. El 99,9% de las veces, te darás cuenta de que el peor caso posible no da ni de lejos tanto miedo como pensabas, y que lo único que te frena es tu propia mentalidad. El 0,1% de las veces en las que el fracaso te empujará más allá de un punto de no retorno (básicamente, la muerte o un daño físico que altere tu vida), ésas son las que tienes que reconsiderar.