Cómo afrontar en este invierno siniestros por inundación

Por o 30/12/2015 | Sección: Hogar
Cómo afrontar en este invierno siniestros por inundación

Aunque estamos hasta el momento en uno de los inviernos con menor cantidad de lluvias en nuestra región, no podemos olvidar que los temporales cada año dejan un buen reguero de incidencias. De hecho, la Xunta ya ha alertado de que 7 de cada 10 gallegos habitan en áreas con riesgo de inundación por riadas o mareas. Ante esta realidad, no está de más recordar que la mejor solución es prevenir, lo que al menos minimizará o incluso eliminará la cuantía de las pérdidas que suponen los siniestros por inundación; y si finalmente no podemos evitar la catástrofe, también es útil saber cómo proceder y a qué instituciones u organismos dirigirnos.

Para prevenir siniestros por inundación o reducir sus daños es recomendable tomar las siguientes medidas de rutina:

Revisar cada cierto tiempo, el estado del tejado, de las bajadas de agua de edificios, conductos de evacuación y de los desagües próximos, así como asegurar que las puertas y ventanas cierran y aíslan del exterior correctamente.

Colocar los documentos importantes y, sobre todo, los productos peligrosos para la salud, en aquellos lugares de la casa en los que el riesgo de que se deterioren por la humedad o se derramen, sea menor.

No estacionar vehículos ni acampar en cauces secos, ni a la orilla de ríos, para evitar ser sorprendido por una súbita crecida de agua o por una riada.

Contratar o revisar la póliza de seguro que cubra siniestros por inundación (con el riesgo bien definido, y los capitales de continente y contenido actualizados a valor de nuevo). Normalmente una póliza de hogar multirriesgo bien definida puede cubrir todos los casos.

Si ya se ha alertado de riesgo o emergencia por lluvias intensas, adoptar los consejos y sobre todo:

Mantenerse permanentemente informado a través de la radio y de otros medios de comunicación como las redes sociales, de las predicciones meteorológicas y el estado de la situación.

Si llegara a inundarse la vivienda, es fundamental abandonar cuanto antes los sótanos y plantas bajas y desconectar la energía eléctrica en el cuadro general, utilizando linternas para evitar cortocircuitos.

Si tiene que viajar, procure circular, preferentemente, por carreteras principales y autopistas y llevar su teléfono móvil a carga completa y activado el geo-posicionamiento.

Si se encuentra en el campo, hay que alejarse de los ríos, torrentes y zonas bajas de laderas y colinas, evitando, a su vez, atravesar vados inundados y dirigiéndose a los puntos más altos de la zona.

Si finalmente se producen las inundaciones y dañan nuestra vivienda y enseres, con la calma necesaria distinguiremos los siguientes casos:

1.- Si el agua entra de abajo hacia arriba, o sea de la calle hacia los garajes, locales, casas, etc. se reclamará al Consorcio de Compensación de Seguros directamente o mediante declaración a la Aseguradora, siempre con el inestimable consejo de la Correduría de Seguros.

2.- Si el agua entra de arriba hacia abajo (más de 40 l. m2/hora) a través de tejados, azoteas, terrazas, etc. se ha de reclamar a la compañía aseguradora (atención, si entra por puertas y ventanas que no están cerradas o estando cerradas tienen cierres defectuosos la compañía no aceptará el siniestro).

Para las gestiones ante el Consorcio de Compensación de Seguros hay un plazo de siete días, se cumplimentará el formulario correspondiente y se aportará copia del recibo del seguro de la anualidad en curso, se puede enviar por fax, correo electrónico, utilizar la web del organismo o entregarlo a través del mediador o aseguradora.

Es importante que guardemos todos los enseres y parte del contenido que se haya roto o deteriorado con la inundación hasta que llegue el perito, si el género que se ha estropeado es perecedero y sufre putrefacción y lo hemos de tirar, podemos hacer un inventario y fotografías para poder acreditar que existía antes del siniestro. Si los daños son muy elevados conviene solicitar la presencia de un notario o la intervención de un perito profesional independiente que realice la tasación.

En el caso de que el siniestro sea indemnizable por nuestra compañía de seguros, se pondrá en su conocimiento en el mismo plazo de siete días de haberlo conocido, actuando de modo similar al descrito para el Consorcio, sin la necesidad de aportar el justificante de pago del recibo.

Si el pago de la indemnización se demora más de 40 días desde la declaración del siniestro, usted tiene derecho a percibir el mínimo conocido hasta ese momento, y si no es así la compañía le deberá pagar los intereses de demora (según la Ley de Contrato de Seguro de 1980).

Aunque el seguro, o en su defecto el Consorcio, pueden ayudarnos a reparar y reconstruir los daños producidos por la inundación, no hay duda de que sólo el hecho de sufrir estos daños es un trastorno importante en el día a día de cualquier persona, por lo que la prevención es esencial. Contar con un seguro que cubra todos los posibles daños y tenga los riesgos bien definidos puede hacer el trance más llevadero, para asegurarnos de que tenemos la póliza más adecuada el sentido común recomienda contar siempre con el apoyo de una Correduría de Seguros.