Denuncian una agresión sufrida por una enfermera del CHUO y exige medidas de prevención inmediatas

Las agresiones crecieron en 2016. Y sólo en la primera mitad del año se han producido más agresiones físicas y verbales al personal sanitario que en todo el año anterior.
Publicado por o día 05/12/2017 na sección de Sanidad,SATSE,Sindicatos

Denuncian una agresión sufrida por una enfermera del CHUO y exige medidas de prevención inmediatas

El Sindicato de Enfermería en Galicia recuerda que cuatro de cada diez profesionales sanitarios de Galicia que han sufrido una agresión física o verbal en el último año son Enfermeras, según los datos ofrecidos por el “Informe anual de episodios de violencia externa registrados en el Sergas correspondiente al año 2016”. 

En la Comunidad Gallega la situación es dramática con respecto a otras comunidades. Las agresiones crecieron en 2016. Y sólo en la primera mitad del año se han producido más agresiones físicas y verbales al personal sanitario que en todo el año anterior, son 174 los casos denunciados hasta julio de 2017. A pesar de que en Galicia ya contamos con la figura del interlocutor policial territorial sanitario las agresiones a profesionales de enfermería siguen sucediéndose. La última hace tan sólo dos días en las urgencias del CHUO, pero lamentablemente es la segunda en las últimas semanas y la tercera que ocurre en los últimos meses en este centro hospitalario.

NUEVA AGRESIÓN

Desde SATSE lamentamos y condenamos que una enfermera del servicio de triaje del CHUO sufrió, junto a otro compañero, una agresión que, por suerte, no tuvo graves consecuencias físicas. Si bien es cierto, la sensación de inseguridad en la que se encontró, asegura, que no la olvidará y por eso ya lo ha denunciado, con el fin de que se tomen medidas.

Mientras realizaba su trabajo, la paciente a la que atendía, tras entender que no se le estaba dando el trato o la respuesta que ella quería, presuntamente, “arrojó lo primero que tenía a mano”, en este caso una botella que impactó contra la enfermera sin causarle daños físicos. A continuación se abalanzó sobre el celador que se encontraba en la habitación de triaje junta a la enfermera, “a la vez que tiró todo lo que estaba sobre la mesa dejando todo patas arriba, aunque sin causar, casualmente, ningún destrozo”, señala la afectada. Fue entonces cuando, alertados por compañeros del servicio, llegaron los agentes de seguridad del CHUO y posteriormente la policía “Me generó bastante estrés en los primero minutos, pero los Servicios de Seguridad acudieron rápidamente y redujeron a la agresora”.  Esta enfermera ha señalado que fue consciente de las pocas herramientas que tienen a su alrededor, para evitar una agresión con peores consecuencias, esta sala carecía de botón del pánico.

Además, a la hora de denunciar los hechos, se ha vuelto a sentir doblemente insegura, cuando la policía, según ha relatado, le ha insinuado que denunciando los hechos no va a conseguir nada, al carecer de parte de lesiones. “Tendría que haberme pasado algo más grave todavía, una agresión física constatable, para que se tomen cartas en el asunto”, afirma desconcertada.

También afirma que su denuncia no se tramitó a través de la figura del interlocutor policial, recientemente incorporado por el Sergas. “La denuncia la tramitó el policía que estaba allí en ese momento, no me derivaron a nadie en concreto”, afirma, y lamenta no haber acudido directamente al juzgado, “pero es la primera vez que me ocurre algo así y como acudió la policía, entendí que lo mejor sería acudir a denunciar a la comisaría”, advierte.

APOYO DE SUS COMPAÑEROS

Esta enfermera reconoce que, por parte de la gerencia del CHUO, ya se le ha comunicado que recibirá apoyo jurídico, una vez comunicada la citación. Además, le han transmitido que tratarán de reinstaurar en el puesto de triaje el conocido como “botón del pánico”, que por motivos desconocidos se desinstaló hace un tiempo. Por último, como medida más inmediata, la gerencia, según ha comunicado a esta enfermera pondrá los servicios de seguridad mañana y tarde en el triaje. “Aunque el momento que pasamos fue muy desagradable, tanto mis compañeros, como el Jefe de Servicio en cuanto se enteró de los hechos me apoyaron. Me aseguraron que se pondrían en marcha medidas de apoyo para evitar, en lo posible, que estas situaciones se puedan resolver óptimamente”, señala.

El Sindicato de Enfermería,, por su parte, apunta que hay que incidir en las medidas preventivas así como organizativas (listas de espera y mayor fluidez en los servicios) , como aumentar la formación de los profesionales para afrontar situaciones conflictivas; el diseño de protocolos de actuación ante agresiones o el desarrollo de actuaciones disuasorias, como la instalación de timbres en las plantas.

Por último, SATSE considera que hay que sensibilizar a la población para que tenga claro que el profesional es su aliado, no su enemigo, y también a la administración, para que nunca olvide que el profesional es su imagen ante los ciudadanos, por lo que tiene que cuidarle y transmitirle apoyo y seguridad.

SATSE apuesta por la difusión de campañas informativas y sensibilización destinada a los ciudadanos y a profesionales, para que estos últimos denuncien públicamente lo sucedido, algo que no siempre hacen. Por su parte, desde SATSE se viene manteniendo desde hace años una campaña con estos objetivos, bajo el lema “La agresión no es solución”.