Día Mundial de Lucha contra el Sida: la importancia del binomio pobreza-enfermedad

Publicado por o día 01/12/2017 na sección de Galicia,Os Ninguéns,Social,Vigo

Día Mundial de Lucha contra el Sida: la importancia del binomio pobreza-enfermedad

Por Foro Socioeducativo Os Ninguéns

Mañana 1 de diciembre es el día mundial de lucha contra el SIDA. Desde el foro socioeducativo Os Ninguéns queremos celebrar los grandes avances que ha habido estos años, que han hecho que la enfermedad haya variado tanto en cuanto a pronóstico y paliativos a comparación con hace solo unas décadas; los importantes trabajos de investigación que se están llevando a cabo y el logro de que su incidencia sea menor.

Nos sigue preocupando el gran problema del diagnóstico tardío, puesto que muchos enfermos se enteran hasta dos años después de infectarse: y el hecho de que se hayan relajado las campañas de prevención, que deberían ser más constantes y completas, para fomentar que toda la población se conciencie en la precaución con profilaxis, ya que la vía sexual es la más extendida de contagio.

Igualmente, llamamos la atención sobre el binomio pobreza-enfermedad: tenemos la suerte de poder acceder a farmacología de primera (privilegio que no poseen los países en vías de desarrollo, con cifras desoladoras de muerte por SIDA) pero lo cierto es que para asegurar cierta calidad de vida hacen falta además de la medicina, otros factores: de hecho no es lo mismo cómo vive el síndrome quien puede permitirse unas condiciones óptimas que el que no tiene acceso a una alimentación adecuada, a un techo estable, unas rutinas de salud e higiene determinadas, y es por eso que sigue habiendo una enorme brecha de desigualdad entre la manera de vivir la enfermedad en las personas empobrecidas.

En este sentido es sumamente importante la adhesión a los itinerarios, y por eso los grupos de autoayuda son esenciales: recordamos por tanto la enorme labor pionera que ejerció el grupo IMÁN CEDRO en nuestra ciudad, tanto para visibilizar la problemática como para fomentar sinergias entre los afectados y crear un entorno de convivencia real.

Es crucial igualmente disponer de un punto de encuentro, como lo fue el programa SEREOS DO CASCO VELLO, en la calle Elduayen. En él se realizaban intercambios de material de inyección (llegándose a repartir más de 21.000 jeringuillas en un año), se repartían suplementos alimentarios diarios y se prestaba un servicio que rondaba los 633 usuarios de media. Con esta iniciativa se aumentó la adherencia a los tratamientos integrales de reinserción y se produjo una mejora significativa en la calidad de vida de los empobrecidos de Vigo, gracias a un programa que fue pionero a nivel nacional por su política de trabajo entre iguales, que integraba a los propios afectados. En 2013 se procedió precipitadamente a su cierre, y se sustituyó por una furgoneta, que hoy día está ubicada en zona industrial, actualmente alberga el programa Sísifo y ha descendido drásticamente el número de usuarios por la escasa calidad del servicio y la ocultación de sus usuarios, siendo una de las grandes carencias en política social de la ciudad, cosa que lamentamos profundamente.