Entendiendo los discos duros externos

Publicado por o día 01/08/2016 na sección de Internet

Entendiendo los discos duros externos

Los discos duros externos conectan los PCs y Macs a través de sus conectores externos, los cuales pueden ser puertos USB 2.0 o, con suerte, los más actuales puertos USB 3.0. Éstos ofrecen velocidades de transferencia mucho más rápidas.

Otros conectores pueden incluir FireWire, con las versiones 400 y 800, eSATA, o conectores más esotéricos como iSCSI. Ten encuenta que iSCSI utiliza cables de Ethernet, y defiere de la tecnología SAN o NAS, puesto a que esos conectan múltiples discos duros externos a múltiples ordenadores. El iSCSI sigue siendo un conector poco común en los drives, y se acostumbra a utilizar en modelos de disco duro externo profesionales como el Drobo Pro.

USB 2.0 y 3.0

Los discos duros externos más comunes o mediocres tienen, por lo menos, un puerto USB – el cual es posible que sea de la variedad 3.0. Éste transfiere los archivos mucho más rápidamente. Por ejemplo, en las pruebas previas hechas en nuestros laboratorios, hemos visto carpetas de 1.22 GB reposicionadas en menos de 20 segundos al utilizar un puerto USB 3.0.

Por supuesto, el dispositivo al otro extremo del disco duro también necesitará un puerto USB 3.0 para llegar a esas velocidades. El USB 3.0 funcionará perfectamente con un USB 2.0, puesto a que está diseñado para ser compatible, pero sólo obtendrás velocidades típicas del USB 2.0.

FireWire 400 y 800

Un tipo de conectividad menos común que el USB es el FireWire, del cual están disponibles los formatos de 400 Mbps y 800 Mbps. Los FireWire 400 y 800 son compatibles, puesto a que utilizan el mismo cableado, pero tienen conectores FW400 o FW800 distintos al final de dichos cables. FireWire puede ser encadenado: en otras palabras, puedes conectar varios drives o dispositivos a un solo puerto FireWire conectándolos unos a otros a modo de cadena.

eSATA

Tenemos entonces eSATA, la cual es mucho más rápida que USB 2.0, pero no tan fluida como USB 3.0. Además, no es capaz de cargarse a través del cable conector, con lo que no resulta del todo eficiente.

Puedes encontrar discos duros con puertos múltiples – por ejemplo, existen aquellos que disponen de una interfaz triple con USB 2.0/3.0, FireWire 800 y eSATA – aunque seguirás estando obligado a conectar un solo disco duro a un solo ordenador. Ten en cuenta, además, que cada interfaz adicional añade complexidad y coste al dispositivo.

La importancia de la velocidad del disco duro externo

Algunos fabricantes presumirán de la velocidad de los mecanismos de sus discos duros externos según el modelo que compres. Mientras que una velocidad de 7200 rpm es, obviamente, más rápida que una velocidad de 5400 rpm, la verdadera respuesta a si dicha velocidad es importante sería “depende”.

Si estás transfiriendo muchos archivos a través de una interfaz como eSATA, USB 3.0 o Thunderbolt – ordenadas de bastante rápida a la más rápida de todas – entonces, por supuesto, elije un disco duro externo de 7200 rpm. Aun así, si estás limitado a un USB 2.0 o FireWire 400 o 800, entonces deberías cambiar la velocidad por la capacidad, y conseguir el disco duro externo 1T con una velocidad de 5400 rpm más asequible que encuentres, puesto a que tales conexiones más anticuadas funcionan perfectamente con un drive 5400 rpm. En otras palabras, cuánto más rápido sea el disco duro, más actual tiene que ser la conexión, o servirá de poco.

Si la velocidad es una de tus prioridades principales, los drives de 7200 rpm, 10.000 rpm, o incluso las unidades de estado sólido o SSD, a través de Thunderbolt son los más rápidos (y costosos, como hemos mencionado), con un solo SSD conectado a través de Thunderbolt o USB 3.0 como la siguiente más rápida.

Otras consideracionesus

Una vez hayas repasado los criterios que hemos explicado, puede que quieras echar un vistazo a otros diferenciadores para así encontrar el disco duro externo que mejor se adapte a tus necesidades diarias. El color y el diseño acostumbran a ser uno de ellos. Es un concepto superficial pero cierto: si no te gusta el aspecto de tu disco duro, no vas a utilizarlo. No compres en mayorista a no ser que seas una tienda…

El software incluido en él es otra consideración a tener en cuenta, si no tienes ya copias de seguridad de tu ordenador, por ejemplo. Realmente, si quieres automatizar copias de seguridad en tu disco duro externo, harías bien en considerar softwares especializados en ello – a no ser que tu ordenador ya tenga un sistema creador de copias de seguridad y solo necesites donde almacenarlas.