El Alcalde de Vigo, Sacyr, el Canal de Panamá y el Auditorio

Por o 24/02/2014 | Sección: Opinión,Opinión de Pedro Larrauri
El Alcalde de Vigo, Sacyr, el Canal de Panamá y el Auditorio

  Parece que la constructora española Sacyr tiene la costumbre de ganar concursos haciendo ofertas a la baja, para después exigir mucho más dinero. Sacyr se comprometió a ampliar el Canal de Panamá por 3.120 millones de dólares; pero hace poco paralizó las obras alegando sobrecostes y diciendo que necesitaba 4.720 millones para terminar el proyecto. Las autoridades de Panamá no han tragado (como hacen los corruptos políticos españoles, que así pueden cobrar más comisiones) y se han negado a pagar más de lo acordado cuando se firmó el contrato (lo cual parece lo más razonable). El problema sigue abierto, despertando la atención de la opinión pública mundial, y está ocasionando un grave perjuicio a la imagen de España….

  Puede resultar interesante recordar cómo nuestro Alcalde desbloqueó hace años un conflicto similar. La empresa Sacyr firmó un contrato para construir el Auditorio – Palacio de Congresos de Vigo por 85,7 millones de euros. Pero tras empezar las obras el año 2006, las paralizó alegando un desfase presupuestario, y exigió recibir un total de 155 millones para terminar la obra. Algunos técnicos aconsejaron rescindir el contrato y hacer otro concurso; pero en marzo de 2008 Abel Caballero anunció, vendiéndolo como un gran logro personal, que había firmado un nuevo acuerdo con Sacyr por el que se mantenía el precio inicial pactado con el Ayuntamiento, modificando únicamente, según sus palabras, algunas características accesorias de la obra: nuestro Alcalde declaró que el Auditorio final sería como “una reproducción casi mimética” del original.

  Conviene recordar cómo acabó aquello: la chapuza final del Auditorio no tiene nada que ver con el proyecto inicial, y está suponiendo un descrédito para Vigo y una ruina que pagamos todos los vigueses. Los datos son elocuentes: se redujeron 45.000 m2 de construcción, especialmente zonas destinadas a locales comerciales (que de hecho no existen); la altura final del edificio pasó de 42 a 32 metros; de las tres plantas subterráneas de garajes proyectadas sólo se hizo una (y las 850 plazas de aparcamiento se quedaron en 325); no se hizo la sala secundaria para congresos y reuniones, ni la zona de cines; la sala principal se quedó sin foso para la orquesta, no se consiguió una buena acústica (lo hemos sufrido estos días los que hemos ido a ver Los Miserables, donde no se entendía nada bien la letra de las canciones), y se colocaron más butacas de las que cabían, con el nefasto resultado de unos asientos muy incómodos, sin espacio para los pies… Además el sistema de financiación por concesión a empresas privadas asociadas con Sacyr va a suponer para las arcas del Concello muchos gastos y durante muchos años (:cuando ya Caballero esté jubilado nuestros hijos seguirán pagando por sus decisiones); hace dos años la Concesionaria denunció incumplimiento contractual por parte del Concello, lo que nos costó a todos los vigueses 5 millones más que el Alcalde dio a Sacyr; y además el propio Alcalde autorizó una ampliación de la concesión de la explotación hasta 60 años.

  A todo esto, el Ayuntamiento de Vigo no ha hecho nada por rehabilitar el entorno del Auditorio (algo a lo que se comprometió), que sigue siendo pobre, feo, sucio y desaconsejable. Y las actividades del Palacio de Congresos no han cumplido los proyectos ni las expectativas planteadas. El Hotel Carrís, instalado en el edifico del Auditorio, ha tenido que cerrar (con la consiguiente pérdida de 30 puestos de trabajo), y reclama 9 millones de euros de compensación por los incumplimientos del Concello y de la concesionaria, concesionaria de la que por cierto era principal valedor Julio Fdez. Gayoso, ex presidente de CaixaNova y buen amigo del Alcalde…

  Abel Caballero consiguió sus objetivos, que no eran lograr lo mejor para los vigueses, sino ser reelegido, consiguiendo poner en marcha el Auditorio en vísperas de las elecciones municipales, colocando una placa en la que se falseaba la fecha y se decía que la inauguración la había hecho sólo el Alcalde, cuando Feijóo también había estado en el acto y la Xunta había aportado más dinero que el Concello en ese proyecto. (La placa fue retirada tiempo después ante las críticas recibidas). Abel Caballero declaró esos días que el Auditorio de Vigo era el mejor de Galicia: una fantasmada más de nuestro regidor, para añadir a la enorme lista de promesas incumplidas y exageraciones que no para de prodigar.

  En Vigo, cuando el Alcalde hizo la propuesta para el Auditorio, todos nos aguantamos y nadie se rió por respeto; y nadie pudo hacer nada contra su decisión: porque el Alcalde hace como los políticos que gobiernan: usar despóticamente la maquinaria del poder para machacar a cualquiera que se atreva a ir en contra o a criticar su autoritaria voluntad. Pero si Abel Caballero se ofreciera para mediar en el conflicto del Canal de Panamá, tratando de convencer a los afectados de que haciendo un poco más estrechas y menos profundas las esclusas del canal podrían hacer “una reproducción casi mimética” del proyecto original, manteniendo el presupuesto inicial, estoy seguro de que… sus palmeros y los medios que controla no podrían aguantar sus… muestras de felicidad.

Opinión Pedro Larrauri