El Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima conmemora el Día de Salud Mental con un homenaje a la creatividad artística de estos enfermos

Publicado por o día 16/10/2016 na sección de Salud,Sanidad,Vigo

El Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima conmemora el Día de Salud Mental con un homenaje a la creatividad artística de estos enfermos

La música como terapia de diversas enfermedades mentales es uno de los campos con más desarrollo futuro, según el psicólogo Pedro Santamaría.

El psiquiatra Tiburcio Angosto explicó un debate entre el psiquiatra vigués Pérez López-Villamil y Sigmund Freud acerca de un paciente ingresado en Santiago. 

La sede viguesa de la Fundación Barrié ha acogido este sábado una jornada titulada “Creatividad y salud mental” organizada por el Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima como conmemoración del Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra cada 10 de octubre. El Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima pertenece al grupo Vithas que cuenta en toda España con 12 hospitales y 13 centros especializados denominados Vithas Salud.

Esta jornada surge de la constatación que la expresión artística –en sus distintas formas, música, pintura, escultura, literatura– de los enfermos mentales se produce, en ocasiones, como parte de la terapia; pero también como parte de la propia crisis mental.

Durante la sesión de hoy, incluida en el programa Vithas Aula Salud diseñado para formar e informar a la ciudadanía en materia de salud, intervinieron la médico anestesista, psicóloga clínica y arte-terapeuta Rosa María Conca Álvarez, que introdujo la sesión; mientras que el pedagogo Manuel Docampo Fernández, disertó sobre cómo se produce el proceso creativo en un enfermo mental.

Artista a su pesar

Por su parte, el psiquiatra del Hospital Vithas Fátima, Tiburcio Angosto Saura, explicó el caso de un paciente ingresado en el Psiquiátrico de Conxo, en Santiago, a finales de los años 20 del siglo pasado. Este paciente realizaba unas esculturas con una forma muy peculiar, que recordaba las de la cultura oriental, durante las crisis psicóticas agudas, sin haber salido nunca de España. Además, pasada la crisis, no recordaba haber realizado estas obras.

El caso llevó a su médico, el psiquiatra vigués José Pérez López-Villamil a consultar por carta con Sigmund Freud -el padre del psicoanálisis- la existencia o no del subconsciente colectivo tal y como defendía otro de los grandes de la psiquiatría de la época, el suizo Carl Gustav Jung, impulsor de la psicología analítica.

En el análisis de este caso, Tiburcio Angosto visitó la localidad natal del paciente, Cacabelos, en pleno Camino de Santiago, y descubrió cómo en varias de las iglesias existentes se recogían formas similares a las que reproducía este paciente. Por tanto, es evidente que el paciente recordaba estas figuras y trataba de reproducirlas, tal y como Freud decía.

La música, terapia de pasado, presente y futuro

Por su parte, el psicólogo del Hospital Vithas Fátima, Pedro Santamaría Gargamala ,habló sobre el uso de la música en diferentes trastornos de la salud mental, algo que tiene ya su perspectiva histórica con una base antropológica; que, en la actualidad, las últimas investigaciones, apuestan por la música como tratamientos para la depresión, la esquizofrenia y otros trastornos mentales, así como también en la rehabilitación del daño cerebral adquirido, e incluso en algunas demencias.

En base a este contexto, Pedro Santamaría planteó las posibilidades y retos futuros para implementar con éxito este tipo de tratamientos creativos en un entorno sanitario, y como en un futuro pueden consolidarse como terapias de tratamiento efectivas si van de la mano de la investigación.

Por ello se deben tener en cuenta las teorías neuropsicológicas más modernas del conectoma cerebral y la plasticidad neuronal. Estas terapias no solo serían aplicables en el ámbito de la rehabilitación neuropsicológica, sino que también abre la puerta para el tratamiento de trastornos del estado de ánimo, estrés postraumático o trastornos psicóticos entre otros.