El Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima recuerda que la prevención es la mejor medida para evitar una enfermedad renal crónica

Según la Sociedad Española de Nefrología, la prevalencia de la enfermedad renal crónica crece a un ritmo del 3% anual.
Publicado por o día 09/03/2017 na sección de Salud,Vigo

El Hospital Vithas Nuestra Señora de  Fátima recuerda que la prevención es  la mejor medida para evitar una  enfermedad renal crónica

El salón de actos del Colegio Vivas, de Vigo, ha acogido este jueves una conferencia, enmarcada en el programa Vithas Aula Salud, de los nefrólogos José Sobrado y Delfina Yetman con motivo del Día Mundial del Riñón, que hoy se conmemora. Los dos médicos del Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima incidieron en la importancia de que la población se conciencie de que la prevención es la mejor arma para combatir la enfermedad renal crónica. El Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima pertenece al grupo Vithas que cuenta en toda España con 19 hospitales y 25 centros especializados denominados Vithas Salud.

Esta conferencia se celebra dentro del programa formativo Vithas Aula Salud y se realiza con motivo del Día Mundial del Riñón en colaboración con Adrovi (Asociación de Donantes y Receptores de Órganos de Vigo), Colegio Vivas, Hermandad de Donantes de Sangre, Diputación de Pontevedra, Concello de Vigo y Axencia de Doazón de Órganos e Sangue (ADOS) dependiente de la Xunta de Galicia.

La enfermedad (o insuficiencia) renal crónica, según pusieron de manifiesto los ponentes del Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima, se ha convertido en una de los problemas de salud más importantes de los últimos años, por sí sola y por su evidente relación con otras patologías prevalentes, como la diabetes mellitus, la hipertensión arterial y la obesidad.

La Sociedad Española de Nefrología ha estimado que la prevalencia de la enfermedad renal crónica aumenta un tres por ciento cada año, debido al incremento de la población de diabetes mellitus, hipertensión arterial y obesidad, unido a otros factores como los de mayor esperanza de vida y la mayor supervivencia de pacientes con estas tres enfermedades, o con alguna de ellas.

De hecho, los nefrólogos de Vithas Fátima han puesto de manifiesto el concepto de factores de riesgo cardio-renales como son el consumo de tabaco, sedentarismo y dislipemia (altos niveles de colesterol y/o de triglicéridos). De hecho, un diabético o un hipertenso mal controlado tiene mucho mayor riesgo de llegar a tener enfermedad renal crónica que una persona con hábitos de vida saludables.

La relación entre la enfermedad renal crónica y las patologías cardiovasculares es bidireccional, con lo que aquellas personas que padezcan enfermedad renal crónica primaria también aumentan considerablemente su riesgo de padecer una patología cardiovascular y a su vez la enfermedad renal crónica constituye un factor de riesgo para enfermedad cardiovascular.

Entre los factores causantes de enfermedad renal crónica, los ponentes del Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima destacaron la importancia de evitar la automedicación, ya que el abuso o mal uso de determinados fármacos, como los antiinflamatorios, aspirinas en dosis altas, son nefrotóxicos a largo plazo.

Tres tratamientos disponibles

Por otra parte, los tratamientos que se pueden aplicar ante un caso de enfermedad renal crónica son, fundamentalmente tres: la hemodiálisis (que puede ser domiciliaria u hospitalaria); la diálisis peritoneal; o el trasplante renal, que puede ser de donante vivo o cadáver.

Así, según comenta la Dra. Delfina Yetman, la hemodiálisis es un tratamiento sustitutivo (ya que implica que el paciente tiene que seguir medicándose) que permite la depuración de la sangre a través de un circuito externo. Este método se puede aplicar a prácticamente al 100 por ciento de los pacientes afectados siempre que no haya contra-indicaciones específicas.

Por su parte, la diálisis peritoneal es una técnica que implica la infusión de unas soluciones especiales en la cavidad peritoneal mediante un catéter implantado para este fin; que permiten el filtrado a través de la membrana peritoneal de los productos de deshecho que se drenan, posteriormente, mediante dicho catéter que tiene el paciente en su abdomen. En este caso, las limitaciones de a esta modalidad dependerán por una parte de cuestiones médicas y por otra de la decisión del paciente.

Por su parte, el trasplante es otra de las vías de tratamiento de la enfermedad renal crónica. Puede ser de donante vivo (normalmente un familiar cercano relacionado), o bien de un donante cadáver. Para ambos casos, se requieren estudios previos que indicarán si el paciente está en condiciones adecuadas para poder realizarlo y, por supuesto, en caso de donante vivo, un estudio exhaustivo del mismo. El trasplante renal, en caso de ser el paciente apto, es la modalidad de elección por mejorar la calidad de vida y la supervivencia de los pacientes con enfermedad renal crónica terminal.