Huye de los peligros sexuales: ayuda para proteger tu intimidad

Publicado por o día 01/05/2020 na sección de Adulto

Huye de los peligros sexuales: ayuda para proteger tu intimidad

Uno de los delitos más antiguos que existen es el chantaje, pero una nueva modalidad es utilizar la tecnología para llevar el delito a cabo. Aunque la tecnología es uno de los medios de aprendizaje más importantes de la actualidad, también ha sido fuente de delitos como la sextorsion.  A continuación te ayudamos a saber qué es y cómo puedes protegerte de este peligro informático. 

¿Qué es la sextorsión?

Es probable que sea primera vez que lees sobre este término, sin embargo, es un delito que ya tiene bastante tiempo circulando en el mundo. Se trata de actos de amenaza en contra de una persona sobre la revelación de información (bien sea textos, imágenes o videos) íntimos. El objetivo es que la víctima de pague  para que tal información no salga a la luz. 

Lamentablemente, la gran mayoría de las víctimas de la sextorsión son adolescentes. Aun cuando no son precisamente quienes tienen dinero en casa, es muy fácil manipularlos o conseguir información que no quiera que sea divulgada a los demás. 

Cabe recordar que la adolescencia supone un periodo de tiempo cuando el joven busca cultural diferentes tipos de relaciones. Al no haber una guía para lograr tales objetivos, es posible que caigan en los secretos y mentiras para evitar las consecuencias de sus actos. 

El resultado de todo esto es que se ven expuestos a peligros, sobre todo cuando utilizan la tecnología sin la supervisión de un adulto. Al estar en una etapa emocionalmente vulnerable, es muy fácil humillarlos y conseguir sus objetivos. 

Ahora bien, estos no son los únicos que se pueden ver expuestos a estos peligros. Por lo general, la población que recibe sextorsión son mujeres, en algunos casos de parejas que tuvieron hace algunos años. Es probable que en estos casos el objetivo del agresor sexual sea volver a tener relaciones con esta persona o bien, arruinar una nueva relación que tenga. 

Soy víctima de sextorsión: ¿Dónde puedo encontrar ayuda?

En caso de que alguna persona te esté chantajeando para revelar información de tipo sexual, lo mejor es que se denuncie ante las autoridades correspondientes sobre delitos cibernéticos. Hay que tener en cuenta que este tipo de acoso es un delito serio, sobre todo cuando la víctima es un menor de edad, o hay en casa uno. 

Lo peor que puedes hacer es acceder al chantaje y pagar o entregar información que solo te perjudicará. Así que lo mejor es cortar de raíz el problema y pedir ayuda a profesionales en la material. No podemos seguir contribuyendo a que más delincuentes se aprovechen de estas situaciones o bien que encuentren nuevas víctimas. 

Las pruebas del delito son imprescindibles. Cualquier tipo de mensaje que recibas de parte del chantajista debes recopilarla y entregarlas a las autoridades o bien a tu abogado de confianza. Por más vergonzosa que sea la información, lo mejor que puedes hacer para ganar seguridad y atrapar al delincuente es cooperar con las autoridades. 

Luego de tener las pruebas que hundirán al acosador, es importante que cortes todo tipo de comunicación con este. Por eso, es aconsejable que te alejes de las redes sociales por un tiempo.  Esto evitará que el acosador te encuentre y caigas en sus artimañas. 

¿Qué pasa si el acosador revela mi información? Es cierto que sentirás vergüenza y probablemente vendrán los sentimientos de culpa, pero debes centrarte en lo más importante: atraparlo. Debes denunciar todo tipo de chantaje cibernético que recibas, y si tienes la identidad del chantajista, hacerlo público a tu abogado y entes competentes al caso. 

¿Cómo prevenir la sextorsión?

Con frecuencia utilizamos internet de forma incorrecta, por lo que somos más vulnerables a que nos sucedan estas situaciones. Sin embargo, en algunos casos es inevitable, sobre todo cuando el extorsionador es una persona conocida o una ex pareja. Aun así, hay algunas cosas que podemos hacer para evitar en lo posible pasar por esto. 

El uso adecuado del internet y la comunicación con los padres es esencial. Además, debemos evitar publicar información privada en internet, pero sobre todo en redes sociales. Más bien, debemos darle la importancia que merece a la seguridad de nuestra navegación utilizando contraseñas difíciles de descubrir y evitando ingresar en sitios de dudosa procedencia.