La calle ya no es mía

Publicado por o día 22/07/2015 na sección de Opinión

La calle ya no es mía

Si algo ha caracterizado la mal llamada transacción sancionada el 78, es su baja calidad democrática, que se ha ido completando por la toma de acuerdos insociales, así como por la política restrictiva formulada por el sistema, y legislada y aprobada por los llamados, “agentes sociales”,  eufemismo bajo el cual, tenemos a partidos y sindicatos del régimen actual,  que llevaron adelante la operación de trueque y mercadeo por la cual legitimados que se creían por la Memoria Histórica pactaron el olvido con el franquismo sociológico. Este pacto de olvido y sometimiento firmado por socialistas y comunistas arrogandosé la representación del antifranquismo supuso un holocausto ético ideológico de proporciones colosales, que redujeron al ostracismo a la sociedad civil, cuyas raices fueron casi extirpadas.

En el marco de la crisis-estafa que padecemos desde hace 6 años, que resulta una coartada para estos asesinos de novela negra, hay que entender la reforma de la constitución en su art. 135, con benepláciro de ppsoe del año  2011, que sin debate previo,  hizo legal el deficit cero: la panacea; y el pago priorirario de la deuda ¿que deuda?, y de los intereses ¿pero que intereses?.

De lado quedaban los gastos y políticas sociales. FMI,BCE y Bruselas dixit. Así, se oficializó  la miseria y se legitimaron los recortes en derechos sociales: sanidad, educación, desempleo, discapacidad.

Pero estos recortes, no iban a ser sociales solamente, no. Tenían que ser también de derechos  políticos, de participación ciudadana, ya que esta situación de estafa, justificaba una protesta social de caracteres épicos  al margen de la partito rancia institucional, enemigos estos de la democracia directa o participativa, todo esto, se sustanció con el 15M, las Marchas de la Dignidad, Gamonl, PAH, rodea al Parlamento y tantas otras muestras de un resurgir de la  conciencia social y ciudadana.

El burdo artificio del sistema, para limitar o coartar el libre ejercicio de la crítica,  criminalizando o desactivando la lucha en la calle, arrogándose su posesión, no ya a través del código penal(que se les queda corto), si no por vía de sanción administrativa o multa,  con la aprobación de la LEY MORDAZA, evidencia como nunca, que hoy, mas que ayer, se nos impone la dura y noble tarea, de abarloar y potenciar si cabe con mayor énfasis, la lucha social en las calles, NUESTRAS CALLES, para convertirlas en un escaparate que muestra las REBAJAS que en materia democrática, nos quiere vender el poder institucionalizado.

Salud y LIBERTAD.

OPINIÓN POR VICTOR DELIO VILABOA