La Xunta destinó más de 20 M€ en tres años a ayudar la 10.500 familias gallegas a mejorar y hacer más accesibles sus viviendas

La provincia pontevedresa concentra la tercera parte de los inmuebles que desde 2019 se beneficiaron del programa del Instituto Galego da Vivenda e Solo para el fomento de la conservación, de la mejora de la seguridad de utilización y de la accesibilidad de viviendas
Publicado por o día 03/11/2021 na sección de Galicia,Medio Ambiente,Pontevedra,Xunta de Galicia

La Xunta destinó más de 20 M€ en tres años a ayudar la 10.500 familias gallegas a mejorar y hacer más accesibles sus viviendas

Pontevedra, 2 de noviembre de 2021.- Más de 10.500 familias gallegas se beneficiaron en los tres últimos años de las ayudas de la Xunta para el fomento de la conservación, de la mejora de la seguridad de utilización y de la accesibilidad en viviendas existentes, un programa a través del cual ya se concedieron 20,2 millones de euros en subvenciones.

Durante una visita a Pontevedra para conocer los trabajos ejecutados en un de los edificios beneficiarios, la conselleira de Medio Ambiente, Territorio y Vivienda, Ángeles Vázquez, resaltó la importancia de este tipo de actuaciones de rehabilitación ya que mejoran la calidad de vida de los vecinos acercando “soluciones a problemas y carencias reales”.

A modo de ejemplo, se refirió a las obras acometidas en el inmueble Nuestra Señora de la Esperanza, una construcción del año 1982 con cuatro plantas y bajo comercial en la que gracias a la aportación de 60.000 euros del Instituto Galego da Vivenda e Solo (IGVS) se llevó a cabo una completa reforma de los ascensores y la eliminación de barreras arquitectónicas. “En un edificio como este, con 24 familias y en el que conviven chicos, parejas con hijos y gente mayor, ayudamos a hacerles la vida más fácil, ya que acercamos hasta el 40% de la actuación para que el esfuerzo que tienen que hacer los vecinos sea menor”, explicó.

En este sentido, la conselleira incidió en la importancia de este tipo de ayudas destinadas a favorecer la rehabilitación de viviendas unifamiliares y colectivas a través de obras que buscan en la mayor parte de los casos mejorar la accesibilidad pero también renovar su aspecto general o convertirlos en lugares más seguros para sus residentes.

De este modo, en el marco de las tres últimas convocatorias del dicho programa —2019, 2020 y 2021—, indicó que el IGVS ya lleva concedidas 1.387 subvenciones de las que se beneficiaron un total de 10.511 viviendas, toda vez que en muchos casos los solicitantes son comunidades de propietarios que piden la ayuda para intervenir sobre inmuebles residenciales de tipología colectiva.

Además, también resaltó que la tercera parte de los beneficiarios —concretamente, 394 ayudas y 3.548 viviendas— pertenecen a la provincia de Pontevedra, subrayando en especial los datos de la ciudad del Lérez, con un total de 60 subvenciones por importe de cerca de un millón de euros, que permitieron actuar sobre 756 viviendas en el referido período 2019-2021.

Nueva convocatoria de ayudas
Para continuar con este “esfuerzo” y su apuesta por la rehabilitación del patrimonio construido, Ángeles Vázquez avanzó que el próximo año se movilizarán casi 17 millones a través de cinco programas de ayudas destinados a subvencionar actuaciones de restauración y eficiencia energética en entornos residenciales, en la línea marcada por la UE, así como de un fondo para brindar apoyo económico en la gestión de las diferentes líneas.

La convocatoria del primero de estos programas, el PREE 5000, saldrá publicada en el DOG este mismo jueves, 4 de noviembre, aunque segundo avanzó la conselleira los interesados tendrán que esperar hasta enero para poder solicitar las ayudas.

Con una inversión de casi 3,8 millones de euros para el período 2022-2023 —1,83 millones de euros reservados a la convocatoria del próximo ejercicio—, se trata de un programa para actuaciones de rehabilitación energética en ayuntamientos de menos de 5.000 habitantes.

Las actuaciones subvencionables deberán realizarse en edificaciones existentes y construidas antes del año 2007, ya sean viviendas unifamiliares o edificios de tipología residencial colectiva, o bien viviendas de un edificio consideradas individualmente.

Asimismo, los trabajos a acometer con el fin de reducir los consumos y las emisiones asociadas a este tipo de construcciones de uso residencial deberán encuadrarse en una o en varias de las siguientes tipologías: mejora de la eficiencia energética de la envolvente térmica; mejora de la eficiencia energética y uso de energías renovables en las instalaciones térmicas de calefacción, climatización, refrigeración, ventilación y agua caliente sanitaria; y mejora de la eficiencia energética de las instalaciones de iluminación.

Comentar noticia

Your email address will not be published.