Las amenazas de la industria cárnica: más allá de El Pozo

Publicado por o día 25/02/2018 na sección de PACMA,Política

Las amenazas de la industria cárnica: más allá de El Pozo

Los españoles deberíamos preguntarnos porqué el número de granjas industriales está disminuyendo en los países más avanzados de Europa, mientras aumentan los proyectos para construir macrogranjas en nuestro país. Es más, cómo es posible que en aquellos países que han cerrado muchas de sus granjas no hayan disminuido apenas los índices de consumo de carne. La respuesta es sencilla: cierran sus granjas para evitar los perjuicios éticos y medioambientales de la industria cárnica e importan la carne desde España que, mucho menos responsable con el bienestar de los animales, nuestra salud y el medioambiente, es casa de acogida para proyectos de macrogranjas. Así, España se ha convertido en la granja de Europa. Con todas las amenazas que eso conlleva:

  • 1. Maltrato animal: el infierno de millones de animales.

La mayoría de animales en las granjas son ejecutados a los pocos meses. Por poner un ejemplo, mientras la esperanza de vida natural de un cerdo es de 10 a 15 años, en una granja lo ejecutarán a los cinco meses. Pero en el infierno hay condenas peores que la muerte: las hembras serán obligas a quedar preñadas sin descanso. Hasta 3 veces al año. Si añadimos que, durante la gestación, serán confinadas en diminutas jaulas que les impiden moverse, podemos hacernos una idea de la vida de maltrato que la industria cárnica depara a los animales. Cuando su fertilidad se vea afectada y ya no sean rentables para los ganaderos serán ejecutadas.

Nada más nacer los bebés sufrirán mutilaciones masivas con tenazas de cola, dientes -pico en el caso de los pollos- y serán castrados. Sin anestesia. Si un animal de granja resulta herido sin gravedad no recibirá asistencia veterinaria. Si resulta herido grave será ejecutado. Sufrirán enfermedades por estrés y sufrimiento que modificarán su comportamiento.

  • 2. Un peligro para la salud: cáncer y resistencia a antibióticos, según la OMS.

Comer carne procesada como salchichas, hamburguesas o embutidos aumenta el riesgo de sufrir cáncer, según anunció un panel de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El dictamen concluye que estos alimentos son “carcinogénicos para los humanos” y los incluye en el grupo de sustancias más peligrosas para la salud junto con el humo del tabaco, el plutonio o el aire contaminado, entre otros más de 100 compuestos analizados anteriormente. El organismo también considera que la carne roja (vacuno, cerdo, caballo, cordero, cabra…) es “probablemente carcinogénica”.

Además, la OMS ha advertido en varias ocasiones del peligro que supone para la salud el uso de antibióticos en granjas industriales. En España mueren cada año 2.500 personas por la resistencia a este tipo de fármacos, según datos del Ministerio de Sanidad. Un informe del Gobierno británico afirma que en 2050 morirán más personas por bacterias mutadas e inmunes a cualquier antibiótico que por cáncer o por accidentes de tráfico.

  • 3. Contaminación atmosférica: más gases que todo el transporte mundial

En lo que llamaron “terrible advertencia a la humanidad”, 15.000 científicos internacionales aseguraron que la producción de carne está detrás del deterioro de nuestro planeta. Pero el gobierno español, en lugar de tomar nota, sigue permitiendo que en nuestro país se instalen macrogranjas. Según un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la industria ganadera es hoy el principal contaminante mundial, por delante de todo el transporte mundial.

Se calcula que las explotaciones ganaderas vierten a la atmósfera un 18% de todos los gases de efecto invernadero que contaminan el aire que respiramos. Un 9% de CO2 y hasta un 65% del óxido nitroso de origen humano. El óxido nitroso, en particular, tiene un 300% más de capacidad para calentar el planeta que el CO2.

Ningún partido político en el Congreso parece preocuparse por estas alarmantes cifras de las que llevamos años alertando. Si las administraciones mantienen esta política de ‘bienvenida’ a las macrogranjas, en el futuro el aire será irrespirable en España.

  • 4. Agrava la sequía: acuíferos naturales contaminados

Al problema de la sequía que se avecina, la industria cárnica también aporta un enorme grano de arena. O de estiércol. La mayoría de esos gases nocivos para la salud proviene de los purines (que es el eufemismo que la industria cárnica utiliza para referirse a los excrementos y el orín de los animales que explota). Pero no sólo contaminan el aire.

El 70% del agua dulce del mundo y el 38% de la superficie de la tierra se dedica a la producción de carne y lácteos. Son datos de la ONU. Pero España sigue siendo tierra de acogida para las granjas de las grandes empresas de carne europeas.

No sólo echaremos de menos el agua que la ganadería haya consumido, también lamentaremos que no podamos consumir la que está contaminando. Los excrementos que las granjas almacenan en embalses se filtran a la tierra y contaminan los acuíferos naturales, muchos de ellos fundamentales para el abastecimiento humano.

Como muestra, sólo en Cataluña, donde los excrementos almacenados podrían llenar más de 6.000 piscinas olímpicas al año, el 41% de los acuíferos catalanes están contaminados por los nitratos procedentes de las granjas. En 139 municipios catalanes el agua del grifo no es apta para consumo humano.

De nuevo, se hace complicado sostener la política abierta de nuestras administraciones para permitir la instalación de macrogranjas que exploten animales y contaminen el medioambiente para alimentar no sólo a los españoles, también a ciudadanos de otros países europeos que ya advierten los beneficios de estar cerrando sus granjas para comprar la carne de España.

¿Y qué puedo hacer yo?

La mayoría de organismos internacionales que citamos en este texto recomienda lo mismo que llevamos años reividicando desde el Partido Animalista: una dieta basada en vegetales no sólo te prevendrá de los riesgos pata la salud que entraña el consumo de carne, además hará más limpio el aire que respiras, más pura el agua que bebes y liberará a muchos animales que son explotados, maltratados y ejecutados para consumo humano.