Todo lo que debes de saber sobre un ictus

Publicado por o día 11/11/2017 na sección de Salud

Todo lo que debes de saber sobre un ictus

Un ictus es un infarto cerebral, que se basa en una alteración en el torrente de sangre que debería de llegarle al cerebro. Está considerado como una de las 3 principales causa de muerte, tanto en hombre, cómo en mujeres, además de ser la principal causa de discapacidad en personas adultas.

Tipos de ictus

Podemos encontrar dos tipos de ictus:

  • Hemorrágico: Este ictus se caracteriza por producir un determinado sangrado en el cerebro.
  • Isquémico: El propio coágulo acaba por ocluir las arterias, evitando que la sangre pueda llegar a fluir normalmente.

El resultado final de ambos tipos de ictus es el mismo: se producirán lesiones en las células del cerebro, derivando esto a su vez en la pérdida de neuronas.

Síntomas que se asocian con un ictus

Lo cierto es que los síntomas que se pueden presentar son muy variados. Lo más habitual es que el comienzo del mismo sea brusco. Entre algunos de los síntomas más habituales, destacamos la pérdida de fuerza en la mitad de muestro cuerpo, problemas de visión y alteración del lenguaje, complicaciones para caminar, descoordinación, etc.

En el momento en el que se detecte alguno de estos síntomas, lo primero que hay que hacer es ponerse en contacto con Urgencias para poder llegar al hospital cuanto antes. El éxito del tratamiento del ictus dependerá del tiempo que se tarde en recibir atención médica.

¿Qué tratamientos hay para un ictus?

La principal vía de actuación para el tratamiento del ictus por parte de los facultativos es localizar e intentar disolver el coágulo antes de que este tapone las células; así, el torrente sanguíneo volverá a niveles normales.

En las primeras 4 horas desde que se ha producido el ictus, lo más normal es tratar de disolverlo usando fármacos. Si ha pasado más tiempo, se procederá con el cateterismo. En el caso de que este tratamiento no sea posible de usar en el paciente, se requerirán de otros métodos más extremos.

Si estamos ante un ictus hemorrágico, el facultativo controlará de forma exhaustiva la presión arterial durante las 24-48 horas previas a la sucesión del trastorno. Ese tiempo tendrá que pasarse en la ‘Unidad de Ictus’, en dónde recibirá un control extremo.

Malos hábitos que propician la aparición de un ictus

Los factores de riesgo de un ictus son los siguientes:

-Un incorrecto control de la presión arterial.

-Aumento del colesterol.

-Tabaco.

-Estrés.

-Tener diabetes mellitus y no controlar sus síntomas debidamente.

Existen ciertos programas de atención primaria que enseñan a los pacientes algunas conductas que le ayudarán a prevenir un ictus.

Proceso de recuperación de un ictus

La recuperación de un ictus es larga y compleja, por lo que se debe de iniciar un proceso de rehabilitación cuanto antes. Aproximadamente un 50% de los pacientes tienen alguna secuela después de haberlo experimentado.

Los expertos recomiendan contar con unas 3 horas de rehabilitación al día para mejorar el diagnóstico del paciente.

Estas son las principales características que definen al ictus.

Fuente:  http://www.1de6.es/