Muñoz denuncia que Caballero impondrá el lunes el reglamento “menos transparente y más antidemocrático” de España

La portavoz popular subraya que el alcalde aprobará en el próximo pleno una norma que se aleja del Código de Buen Gobierno Local de la FEMP y limita la transparencia y el control en el ayuntamiento
Publicado por o día 29/05/2016 na sección de Partido Popular,Política

Muñoz denuncia que Caballero impondrá el lunes el reglamento “menos transparente y más antidemocrático” de España

Recuerda que el gobierno ignoró la mayoría de las alegaciones de los grupos municipales, como ha hecho con las 49 aportadas por el resto de agentes económicos y sociales de la ciudad, de las que sólo ha aceptado una.

Apunta que el alcalde demuestra una vez más “su intolerancia y autoritarismo, no estando a la altura de las circunstancias, de lo que exigen los ciudadanos y de lo que se hace en el resto de administraciones”.

Resalta que Vigo seguirá siendo la única gran ciudad española donde no se puedan ver los plenos online, “tal vez para ocultar los pagos millonarios a las concesionarias, los insultos o las subidas de impuestos”.

La portavoz del Grupo Municipal del PP, Elena Muñoz, ha denunciado hoy que el alcalde, Abel Caballero, busca imponer el reglamento “menos transparente y más antidemocrático” de España.

En este sentido, ha subrayado, si nada cambia, el lunes el pleno municipal aprobará una norma que se aleja del Código de Buen Gobierno de la Femp y limita la transparencia y el control en el ayuntamiento.

“Hace unos meses se llevó al pleno la aprobación del Código de Buen Gobierno de la FEMP”, señala Muñoz. Un documento que, apunta, regula “lo que quieren los ciudadanos”, abriendo el derecho a la participación ciudadana 2.0. “Ahora es el propio presidente de la FEMP el que camina en sentido contrario”, ha incidido.

En este contexto, Muñoz Fonteriz recuerda que el Gobierno municipal ignoró en todo momento la mayoría de las alegaciones presentadas por los grupos municipales. “Les dieron la espalda a todas nuestras propuestas, demostrando su autoritarismo, igual que han hecho recientemente con las alegaciones del resto de agentes económicos y sociales”, aclara.

Así, ha proseguido, colectivos de diverso signo como la FAVEC, la CIG, el BNG o la Asociación Vecinal de Teis presentaron hasta 49 alegaciones al nuevo reglamento, de las que sólo se aceptó una. “Y es mínima”, puntualiza Muñoz: “En el artículo 54, relativo a las intervenciones de la ciudadanía en el pleno, se apuntaba que estas serían con el tiempo que determinase el alcalde, y ahora se concreta que ese tiempo no podrá ser, en cualquier caso, inferior a cinco minutos”.

“Este reglamento refleja un Gobierno municipal que tiene mucho que ocultar por su falta de gestión e incompetencia y por sus múltiples imputaciones”, ha destacado Muñoz. “Al alcalde no le interesa que se vea lo que está haciendo, que se pueda asistir a la chapuza de corrección de los errores que comenten. Cuanto más oscuro esté todo, mejor para ellos”, ha subrayado.

Por ello, ha proseguido Elena Muñoz, el alcalde “insiste en limitar el control, dejando a su discreción la concesión de información”. Así, niega la información mensual de ejecución presupuestaria o el mantenimiento de la Comisión de seguimiento de la labor de gobierno.

Oposición marginada

Además, resalta la portavoz popular, el texto no garantiza a los grupos un espacio para reunirse y recibir visitas de los ciudadanos. Y tampoco contempla la obligatoriedad de que los grupos municipales sean informados por el Gobierno sobre los actos organizados por el Concello.

“En vez de ir hacia adelante, vamos hacia atrás, limitándose la capacidad de expresión de los grupos”, ha resaltado Muñoz, subrayando que el  alcalde decide “cuándo alguien habla, cuándo no, y cuánto tiempo” porque “no quiere que se escuche la situación de la ciudad y los problemas de los ciudadanos”.

“Y por si todo esto fuese poco, se mantendrá la restricción de la grabación y emisión de los plenos para evitar que los vigueses sepan que actúan siempre desde el autoritarismo, el sectarismo y la imposición”, ha subrayado.

De este modo, explica, Vigo seguirá siendo la única gran ciudad española donde no se puedan ver los plenos online, “tal vez para ocultar los pagos millonarios a las concesionarias, los insultos o las subidas de impuestos”

“El alcalde demuestra una vez su intolerancia y que no está a la altura de las circunstancias, de lo que exigen los ciudadanos y de lo que se hace en el resto de administraciones”, ha concluido.