OCU critica el semáforo de la CNMV como guía fiable para su inversión en tiempos de Coronavirus

Hace balance de los años de vigencia del Semáforo de la CNMV y mantiene su crítica al mismo
Publicado por o día 18/05/2020 na sección de Coronavirus,Economía,OCU,Social

OCU critica el semáforo de la CNMV como guía fiable para su inversión en tiempos de Coronavirus

Ante la evidencia de que muchas personas vieron comprometidos sus ahorros, por invertir en productos financieros complejos cuyos riesgos no comprendían, en febrero de 2016 entró en vigor el semáforo de riesgo de la Ley del Mercado de Valores. La pandemia del Covid19 ha provocado una gran perturbación en los mercados financieros, y los pequeños inversores se encuentran ante unos mercados marcados por la incertidumbre y la volatilidad donde es más importante que nunca tener una información fiable sobre la verdadera naturaleza y características de los productos financieros en los que los pequeños inversores depositan sus ahorros.

Con la intención de facilitar esa tarea la CNMV creó un semáforo, basado en una de una escala numérica del 1 al 6, que valoraba el riesgo que se asumía al contratar un determinado producto bancario. Sin embargo, OCU considera que el semáforo desde su inicio mostraba una serie de carencias que no se han corregido a pesar de los años que lleva en vigor.

Para OCU las principales debilidades del semáforo de la CNMV son:

– Su representación gráfica no es proporcional. No es lo mismo pasar del nivel 1 al 2, que del 5 al 6. Sin embargo, su forma homogénea puede llevar al equívoco de entender que la progresión del riesgo es equiparable.

– Es una escala poco intuitiva. Una numeración del 1 al 6 puede llevar, sobre todo a inversores que no tengan un conocimiento profundo del mercado, a pensar que, si se está en mitad de la escala, en el 3, se trate de un producto con un riesgo relativo medio, aunque en realidad el producto pueda conllevar un gran riesgo. Para OCU debe ser una escala que recoja el equilibrio entre el rigor y la información sencilla y eficaz para que los usuarios, especialmente los que no cuentan con conocimientos amplios, puedan evaluar de forma correcta el riesgo.

– Es demasiado genérica. El nivel 6 es un cajón de sastre donde se incluye tanto las inversiones que garantizan gran parte del capital inicial como productos complejos en los que se puede perder toda la inversión.

– No incluye productos que tengan su propia escala, como los fondos de inversión o los planes de pensiones. Esta circunstancia puede provocar confusión entre los usuarios, especialmente entre aquellos con menor conocimiento, pues conviven dos sistemas en el que los fondos y planes con el menor nivel de riesgo en su escala, sin embargo, ocuparían el máximo nivel de riesgo en el semáforo de la CNMV.

– Excluye los títulos de deuda pública nacional, autonómica o local, ya que considera que no necesitan protección. Sin embargo, no todos los emisores tienen la misma solvencia y no se puede asumir que cualquier deuda pública está exenta de riesgo, por lo que debería incluirse como un criterio más para la mejor protección del consumidor.

–  El semáforo no valora los gastos ni comisiones de los depósitos, aunque no es su objetivo principal. Se trata de una información obligatoria que debe proporcionarse de forma separada en los folletos y la publicidad de las entidades. A pesar de que los depósitos son una inversión con bajo riesgo, se ha de tener en cuenta que sí pueden acarrear gastos de mantenimiento, y ante su poca rentabilidad actual, puede llegar a reducir, de hecho, la cantidad invertida.

Por todo ello OCU ha solicitado una reunión con la CNMV para hablar, desde la óptica del consumidor, sobre una revisión del Semáforo elaborado por dicha Comisión y trasladar su petición de modificar la normativa ya que el semáforo actual no informa suficientemente sobre el riesgo que asume el inversor cuando contrata un producto que pone en peligro sus ahorros, por lo considera necesario que la reforma incluya:

– Los productos financieros como futuros, opciones, swaps, warrants, contratos por diferencias, fondos de inversión libre, etc.

– Una revisión de un aspecto clave como es el plazo de la inversión.

– Una escala más amplia, del 1 al 10 como mínimo, más gradual y comprensible para un inversor medio.

En todo caso OCU recuerda que el semáforo no es un indicador suficiente para tomar una decisión de inversión. Estos indicadores no sustituyen la obligación por parte de las entidades que comercializan este tipo de productos de proporcionar información sobre sus riesgos en soporte duradero, una obligación recogida en diversas normas que tiene como objetivo garantizar el derecho de información de los consumidores.  OCU advierte que el semáforo, incluso mejorado, no puede concentrar en una escala simple, toda la casuística de riesgos de un producto financiero (riesgo de plazo, de crédito, de volatilidad, de liquidez…), por lo que OCU dedica mucho tiempo y esfuerzo a analizar, una por una, las diferentes opciones de inversión y a emitir opiniones y recomendaciones fundadas para el conjunto de sus socios.

En las circunstancias actuales, marcadas por el impacto de la pandemia y para aquellos ahorradores que no quieren asumir riesgos, OCU recomienda elegir aquellas cuentas y depósitos más adecuados para invertir y recuperar en el plazo deseado su dinero. OCU pone a disposición de los consumidores un comparador de cuentas y depósitos que permite comparar y elegir el producto más adecuado a sus necesidades.

En los inversores a largo plazo que no se vean capaces de asumir las pérdidas que acumulan los mercados estos días, recomienda asumir una estrategia mixta defensiva, que intenta limitar las pérdidas al 5% en un año, y que se compensaran con los rendimientos obtenidos en los próximos años, aunque estos no se pueden garantizar en ningún momento.

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