Opinión por Miguel Comesaña | Robotización y transición laboral

Publicado por o día 27/11/2017 na sección de Miguel Comesaña,Opinión

Opinión por Miguel Comesaña

Vigo es una ciudad que vive principalmente de la actividad en torno a su puerto y a su fábrica de automóviles. Ambos sectores son los que permiten que la ciudad sea sostenible económicamente.
La automatización y robotización de los trabajos supone un cambio drástico, una realidad ya en muchas empresas de alta producción. Esto sin ninguna duda supone un peligro para aquellos trabajadores poco cualificados y, son estos el principal sustento de muchas de las familias de nuestra ciudad.

Las instituciones y la sociedad deben actuar y reestructurar nuestro modelo de Estado para adaptarnos a estos nuevos tiempos. El mundo laboral, la educación, las ayudas a emprendedores, la investigación deben ser la principal vía de transformación de este hecho.

En mi entorno existe un posicionamiento general neoludista con respecto a la robotización que impide que las máquinas y nuevas tecnologías avancen y se introduzcan en nuestra vida diaria como sucede en muchas otras sociedades avanzadas. Esto supone un problema.

Concretamente en Vigo tenemos una de las mejores universidades en ingeniería en ámbito nacional de la cuál salen ingenieros muy preparados, muchos de ellos son hijos de estos trabajadores del sector automovilístico. El principal problema de esta situación es que el trabajo de los hijos entra en conflicto con el de los padres. El hijo tiene una alta cualificación para desarrollar mecanismos para la reducción de esfuerzos humanos y económicos para desarrollar un mismo producto y el padre quiere negarse a estos cambios porque supone menos trabajo para él o su pérdida.

Ahora, no nos encontramos ante una sustitución de un trabajo por el otro sino a un desplazamiento del trabajo, desde un puesto laboral en España a uno en el extranjero.

Muchos de estos ingenieros ante la falta de oportunidades laborales en el país emigran a países más potentes tecnológicamente como Francia y Alemania creando allí riqueza con la formación que ha adquirido en España. La paradoja es que la robotización de la industria automovilística que tenemos en Vigo muchas veces corren a cargo de empresas extranjeras, suponiendo por tanto un enriquecimiento de otros países y un empobrecimiento del nuestro.

Por ello debemos perseguir una mayor conciencia sobre la transición laboral, no como un impedimento a la entrada de las tecnologías en las empresas sino como un proceso de comprensión de que esto es una realidad y por tanto, debe haber estrategia, cambios y ayudas a esta transición.

Los jóvenes tenemos un papel fundamental en posibilitar esta transición y de nuestra mano debe estar el cambio de la educación para actualizarla a la realidad de hoy, abandonar la memorización y formar a los jóvenes como personas, seres sociales, críticos y emprendedores, de nuestra mano está apostar y apoyar aquellas iniciativas empresariales innovadoras que den posibilidad al surgimiento de un futuro Google o Apple, de nuestra mano está hacer entender que la robotización no es un ataque a nuestro estado de bienestar sino nuestro mejor compañero de trabajo.