Opinión por Óscar González | La conversación

Publicado por o día 27/10/2017 na sección de Opinión,Opinión por Oscar González

Opinión por Óscar González | La conversación

Opinión por Óscar González

“Para que podamosh sentarnos a hablar, es imprescindible que vuelvan ushtedes a la legalidad”, dijo el Presidente del Gobierno cuyo nombre aparecía en una lista de sobresueldos pagados en B por su partido.

“¿Y si no, qué?”, respondió desafiante el Presidente de la región/autonomía/nación/país/estado que llevó adelante una chapuza jurídica a la que llamó independencia.

“Puesh hay un artículo en la Constitución que tiene una rima mu jodida para vosotros y que os vamos a hincar hasta el fondo”, alegó el que se sentó en la Audiencia Nacional y prestó falso testimonio sin que le pasara nada.

“¿Pero no ves, alma de cántaro, que el tema de la independencia es un clamor en mi tierra y tengo una misión histórica avalada por la voluntad libremente expresada de mi pueblo soberano? ¿qué coste crees que va a tener para ti políticamente?”, replicaba el sospechoso de asignar a dedo (y troceados en contratitos del tamaño justo para no pasar por concursos públicos) más de cien mil euros cuando era alcalde de una de las capitales de provincia de su país.

“No me pasha factura la corrupción, no me pasa factura la desfachatez, ni me han pasado factura los reshcates a fondo perdido a la banca. Tampoco lo han hecho cosas como que la organización que presido sea la primera de su tipo imputada desde que nos abandonó Don Francisco… ¿crees que me la va a pasar reprimiros como las ratas miserables que sois? Por si no te has dado cuenta, al español medio le preocupa más escarmentaros a vosotros que a mí y los míos”, dijo el Presidente del Gobierno con ese aplomo que solo los más exquisitos sinvergüenzas son capaces de mantener cuando los han pillado en las patatas.

“¿Y qué vas a hacer, dime? ¿forrarme a hostias al pueblo? ¿Sacar al ejército? ¿Mandar los tanques? ¿Quitarle el bozal a Albiol? ¿No te das cuenta que todo eso te va a representar como un cerdo dictatorial y represivo? ¿No ves que, al final, hagas lo que hagas, gano yo?” El doble para las escenas de acción de Daniel Radcliffe no se achantaba, aún consciente de que todo podía saltar por los aires en cuestión de segundos.

“Con el asco que hemos conseguido que os tenga medio país, querido Harry, podríamos bloquearos el puerto con barcos de dibujos animados y seguiría habiendo tontos que gritarían a por ellos… Te digo másh: podría encarcelar a un par de los tuyos por una chorrada y en las siguientes elecciones volver a llevármelo muerto”.

La cara del otro presidente se descuadró por un momento. Pese a todo, no apartó la vista de su interlocutor. Se recolocó las gafas y se mesó el flequillo, más parecido a un telón abierto que a algo que nace naturalmente en la cabeza, mientras valoraba la situación que se le dibujaba.

“¿Te rindesh,puto cataluf…”

El Presidente del Gobierno no pudo terminar la frase. Una risa involuntaria, estridente y violenta, se escapó de entre sus labios apretados. A los pocos segundos, el otro presidente estalló también en carcajadas.

“Joder, Mariano, si no te esfuerzas un poco en que esto parezca serio, mal vamos, ¿eh?”, dijo mientras se secaba las lágrimas.

“He perdido el oremus, lo shiento; dame un segundo que me recomponga..”

“Nada, hombre, tranquilo, mejor que te pase aquí que después en el plasma”.

Extracto de “Rajoy y Puigdemont: Conversaciones”.