Opini贸n por Carla Leiras | Carmen Avenda帽o: de la calle al sill贸n

Publicado por o d铆a 24/04/2018 na sección de Opini贸n,Opini贸n por Carla Leiras

Opini贸n por Carla Leiras | Carmen Avenda帽o: de la calle al sill贸n

Opini贸n por Carla Leiras

Esta reflexi贸n es estrictamente personal.

Carmen Avenda帽o surgi贸 en el panorama activista de la ciudad como una figura rotunda que, desde el movimiento vecinal de Lavadores, se organiz贸 junto a otras madres de afectados por problemas de drogadicci贸n, en contra de los grandes narcos que entrados los ochenta decidieron cambiar su negocio de contrabando de tabaco por el tr谩fico de coca铆na, dejando un reguero de j贸venes adictos en Galicia.

As铆, a base de charlas, talleres, jornadas, protestas, durante el a帽o ochenta y ocho, en las que se pon铆a el foco, por ejemplo, en los negocios relacionados con blanqueo de capitales, para que la gente se sumase al boicot al entender por fin que todo era parte de un entramado fantasma destinado a hacer millonarias a unas pocas personas que por aquel entonces, eran siniestramente consideradas casi h茅roes por el pueblo cambad茅s, arousano… ya que estos patriarcas de la droga se cuidaban mucho de mantener a los suyos protegidos, a invertir el dinero en sus lugares de origen atrayendo empleo y en definitiva, a tener contentos a los vecinos, que ve铆an c贸mo hab铆a movimientos dinerarios tambi茅n “a favor” de sus entornos: equipos de f煤tbol, ciudadanos con necesidades familiares o hospitalarias que fueron ayudados, vecinos que encontraban trabajo en el entramado empresarial creado para blanquear… y por tanto no percib铆an la enorme magnitud del problema social que resultaba el impacto real de personajes como Laureano Oubi帽a, Sito Mi帽anco, los Charlines… en la r铆a, que ten铆an, adem谩s, comprados directamente a los poderes eclesi谩sticos, policiales y sobre todo, pol铆ticos.

Las madres contra la droga, a base de tejer acciones peque帽as pero contundentes, consiguieron una respuesta social que empez贸 a tomarse en serio este movimiento como herramienta de presi贸n real. Al principio estaban consideradas como inocuas y por eso no fueron destino de ajustes de cuentas, pero poco a poco el colectivo cambi贸 el foco y situ贸 sus se帽alamientos en los propios lugares de origen de los narcos: llevando all铆 las asambleas informativas y las protestas, lo que supon铆a desenmascarar las consecuencias de las actividades de estas personas tan “apreciadas” en sus mismos barrios, lo cual empez贸 a hacer un da帽o real y a marcar la diferencia.

Carmen, con un car谩cter fuerte y guiada por la bandera de sus hijos, supo hacer entender a una buena parte de la sociedad que si no se pon铆a remedio, pronto los cad谩veres llegar铆an a las puertas de todos aquellos que celebraban “la prosperidad” que esos negocios truculentos tra铆an a los pueblos: una generaci贸n entera de j贸venes sin ning煤n tipo de informaci贸n estaban siendo atrapados por el enganche a las drogas, y aquello rematar铆a en un punto de no retorno.

Hay que reconocerle la valent铆a de dar un paso adelante en un mundo de hombres poderosos y peligrosos, no olvidemos que manten铆an contacto constante con los sicarios de los c谩rteles colombianos, y de hecho intentaron amedrentar su labor de contradiscurso mediante amenazas, que proven铆an de una gente, ante la que no cualquiera hubiese podido controlar el p谩nico. Carmen lo hizo y despu茅s de su intervenci贸n en el pazo de Bai贸n, propiedad de Oubi帽a, reivindicando su confiscaci贸n y su conversi贸n en un centro de atenci贸n a adictos, as铆 como la exigencia de la expulsi贸n del narco de la villa, se convirti贸 en una gallega muy influyente y en s铆mbolo de las madres coraje. Este asalto al pazo sucedi贸 en el 94, en el marco del resultado de la operaci贸n N茅cora, la mayor redada contra el narcotr谩fico en Galicia que empez贸 su andadura cuatro a帽os antes y cuyo ritmo y resultado no satisfac铆a a las madres.

En determinado momento sobre el a帽o 95, Carmen recibe la oferta de dar el paso a la pol铆tica. Presionada por sus enemigos, se la intenta disuadir, para que contin煤e solamente en el activismo, mediante coacciones cupulares. Ella decide hacer o铆dos sordos al soborno y presentarse a concejala al ayuntamiento de Vigo, declarando que recibi贸 la oferta de 1000 millones de pesetas por apartarse de la vida institucional, que no acept贸, meti茅ndose de lleno en la misma.

A partir de entonces empezar铆a una andadura muy vinculada al PSOE, paralelamente a su funci贸n de cabeza visible de la Fundaci贸n 脡rguete, que cumplir铆a treinta a帽os en 2015 y de la que fue una de las principales fundadoras, junto con muchas otras personas menos medi谩ticas, menos conocidas, menos premiadas.

De la madre valiente y firme centrada en la obtenci贸n de justicia social, se dio paso a otra faceta de Carmen; la concejala, la diputada provincial, la de miembro del consejo de administraci贸n del Celta, la de miembro de la asamblea general de Caixanova… que poco a poco rebaj贸 su fiero discurso aparej谩ndolo al dictado por el partido, que se convertir铆a en su nueva identidad, color y bandera.

Como parte de esta nueva andadura, hubo varios cambios en su figura fresca y espont谩nea: desde la decepcionante redacci贸n del bando del d铆a de Galicia, que aparec铆a flagrantemente firmado por Abel Caballero y que result贸 ser una suerte de loa al ayuntamiento vigu茅s, centrando la atenci贸n sobre el ingente trabajo social que el alcalde realizaba en la ciudad, curiosamente poco tiempo despu茅s de que el mismo desmantelase el principal proyecto de lucha contra las drogas en el centro de Vigo, el programa Sereos de Casco Vello, sin previo aviso, dejando a decenas de afectados que acud铆an cada d铆a a intercambiar material de inyecci贸n, asearse y recibir un tentempi茅 adem谩s de asistencia social; sin lugar de encuentro y reinserci贸n, grav铆simo hecho aporof贸bico que en ning煤n caso se mencion贸 en este bando o tuvo espacio en la lucha p煤blica que Carmen llevaba en ese momento, teniendo en cuenta el poder que ostentaba y le hac铆a posible influir en medios, entrevistas, presionar (desde dentro)… pero no lo hizo. Siendo relegados los afectados a recibir atenci贸n en una furgoneta escondida en una zona industrial, haciendo grandes colas bajo la lluvia sin ning煤n tipo de intimidad: pasando a segundo plano los que hab铆an sido sus defendidos, tampoco esta ubicaci贸n o el tibio servicio que daba el programa S铆sifo fue combatido por la pol铆tica, que se deshizo en halagos hacia la gesti贸n social municipal pasando por alto este atropello al trabajo de tantas personas,聽profesionales y voluntarios, que hab铆an dedicado la 煤ltima d茅cada a trabajar por la mejora de las condiciones de los drogodependientes: personas que no abr铆an telediarios, ostentaban cargo alguno o eran titulares de la prensa pero pon铆an toda su energ铆a y cari帽o cada d铆a en sacar adelante a los j贸venes tocados (y hundidos) de nuestra ciudad. Ni una sola palabra, Carmen, para la enorme falta de respeto que, para colaboradores y enfermos fue esta decisi贸n que dejaba hu茅rfanos de atenci贸n a aquellos que antes fueron tu 煤nica bandera y tu 煤nico color.

Las que pronunci贸 sobre este tema fueron para criticar a los colectivos que denunciaron el cierre, y decir que ella era partidaria de la negociaci贸n y “no de la denuncia constante”. 驴Desde cu谩ndo, desde que empez贸 la vida institucional, la de pisar moqueta, la de dejar atr谩s visitar chutaderos y asambleas de barrio?

En resumen, la labor inicial de Carmen es innegable y ha de ser reconocida (como de hecho, ya ha sido hasta lo extremo), y como madre ejemplar es inapelable, pero en su trayectoria hay dos puntos negros que embarran su prestigio: en primer lugar, limitar el poner gran parte de su fuerza social en los capos de la coca铆na, cuando la sustancia que se cobr贸 m谩s vidas fue la hero铆na, y mire por donde se mire, la inacci贸n institucional que al respecto tuvo tanto que ver con la demora de la reinserci贸n, no fue la punta de lanza de este movimiento, cuando s铆 fue su llegada la que marcar铆a en negro a toda esa generaci贸n de j贸venes que m谩s tarde fallecer铆an atrapados en la pandemia del SIDA. En ese sentido se ech贸 de menos una campa帽a m谩s completa y centrada en la hero铆na, y a su respecto un trabajo de prevenci贸n socioeducativo, labor que se llev贸 a cabo de forma mucho m谩s profunda y estructural por otros colectivos, menos medi谩ticos y considerados, sin tantos galardones ni placas.

Y en segundo lugar, la decepci贸n que resulta verla tan c贸moda desfilando por el conglomerado de la propaganda partidaria de su formaci贸n, sin ning煤n tipo de capacidad de cr铆tica, de cuestionamiento interno, de presi贸n para defender a los suyos, que de pronto, llevaron traje y corbata: ni un pesta帽eo ante el desmantelamiento de los servicios que salvaron la vida a tantos en esta ciudad, s贸lo una gran sonrisa y aplauso para quienes lo llevaron a cabo por cuestiones est茅ticas.

Su deriva decepcionante no ha pasado inadvertida a muchos de los que en su d铆a la consideramos un s铆mbolo, para quien hoy d铆a Carmen es una sombre de lo que fue: una pieza m谩s que sustenta la legitimidad aparente de un gobierno municipal “socialista” 煤nicamente centrado en mantener su caladero de votos, que ejerce la pol铆tica de bienestar desde el m谩s rancio concepto de la caridad cristiana, intransigente a las propuestas e implacable con las voces cr铆ticas con su gesti贸n, eclipsada por la figura de un alcalde todopoderoso y prepotente que no da margen alguno para que trabajadores, voluntarios, colectivos, asociaciones, mejoren la realidad social de esta ciudad y al que y t煤, Carmen, cubres de alabanzas, apretones de manos y palmas, siquiera interrumpidas para exigir devolver a tu proyecto, 脡rguete, al lugar que le corresponde, para pelear con u帽as y dientes para que no se convierta en un parche que con los a帽os va perdiendo contenido, fuerza, empuje, todo el que ten铆a la gente que lo trabaj贸 tantos a帽os y que no da nombre a ninguna prisi贸n.

Una pena. Una llama que se sofoc贸 a s铆 misma, una leona que arriesg贸 su vida por defender la verdad, la misma que ahora ve a la deriva, capitalizados, vendidos, sus logros: sin inmutarse, impecablemente聽peinada desde un palco VIP.

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