Opini贸n por Carla Leiras | Concello de hielo y fuego

Voy a dar mi visi贸n, estrictamente personal, sobre lo que a nivel social se est谩 viviendo en la ciudad de Vigo.

La ciudad del turismo, de la luz, del color, la ciudad en la que nevar谩 cada hora durante los meses m谩s rentables. La ciudad que no repara en gastos cuando se trata del folclore con r茅dito, pero que opaca e ignora asuntos de m谩xima urgencia, que no sirvan para perpetuar la sensaci贸n constante de est铆mulo, 茅xito y fiesta.

El pasado domingo mor铆a una persona acampada a las puertas del ayuntamiento, a punto de cumplir un semestre all铆 afincado. Le encontraron sus compa帽eros, esa ma帽ana. La noche anterior no present贸 s铆ntomas preocupantes. Pero una vida entera de carencias materiales b谩sicas le acompa帽aban. Ten铆a cuarenta y dos a帽os.

Si nos contasen que un diputado de esa edad fallece de repente, nos llevar铆amos las manos a la cabeza. Como es una persona sin hogar, estamos 鈥渉abituados鈥, a sus muertes prematuras en extra帽as circunstancias. 驴Nos damos cuenta de la gravedad de este hecho? Estamos habituados. Al fin y al cabo, se dice que ha sido una 鈥渕uerte natural鈥. Sigan circulando.

Y la ciudad seguir谩 su curso, la flamante noria navide帽a girar谩 llena de color; la nieve artificial cubrir谩 la alameda y todo el apabullante ruido festivo ocupar谩 el espacio de la gravedad de la p茅rdida de Jos茅 Enrique.

La primera reacci贸n del gobierno local fue sacar un comunicado express, explicando que estaba atendido de cerca, 鈥渂ajo la atenta mirada de servicios sociales鈥. No hubo lamentos, ni luto, ni petici贸n de respeto antes de entrar en si estaba o no bien atendido. No se pens贸 en quienes leer铆an esa cr贸nica.

Tampoco hubo un llamado a investigar las causas de esta muerte o un compromiso de trabajar, junto a otras autoridades, por evitar m谩s. La nota lleg贸 inmediata y con poso firme de exculpaci贸n, alegando que, de hecho, esa noche hab铆a camas libres en el albergue de Teis.

驴Qu茅 clase de humanidad tienen unos representantes que reaccionan as铆 a la p茅rdida de un vecino? Imaginad que vuestra madre se cae en un agujero en la calle y se parte la nuca y sale en prensa urbanismo para alegar que conste que caminar铆a despistada porque ese hoyo estaba muy bien se帽alizado y sus quejas sobre el estado vial, tuvieron el tr谩mite correcto. A cubrirse las espaldas, sin m谩s floritura.

驴Pero qu茅 clase de comportamiento es, usar ese momento, con compa帽eros devastados, para hacer pol铆tica, y blindar que el episodio no restase en medio de una precampa帽a electoral? 驴Y lo de publicar datos de un expediente privado porque el fin justifica los medios y Jos茅 no puede ya reclamar nada al respecto?

En la misma nota se afirmaba que se le hab铆a ofrecido una habitaci贸n para pernoctar, cosa que el fallecido habr铆a 鈥渄eclinado鈥. Habiendo salido a la luz, la reclamaci贸n por escrito de Jos茅 pidiendo sitio en el albergue, en el que no se le dej贸 entrar en verano por cobrar una pensi贸n m铆nima, m谩gicamente esa informaci贸n ya no aparece en la noticia. Se modific贸 d铆as despu茅s. Durante los cuales cualquiera que cogiera un peri贸dico ve铆a en titulares que esta persona pernoctaba en la calle por elecci贸n propia. 鈥淧orque de hecho hab铆a plazas libres鈥. Cuatro plazas de un albergue a casi seis quil贸metros de donde dorm铆a el fallecido. Cuatro plazas libres en una ciudad de casi trescientos mil habitantes, en las que igualmente solo podr铆a permanecer diez d铆as antes de volver a la calle (o a la tienda)鈥

驴Est谩 un ayuntamiento 鈥渙bligado鈥 a erradicar el problema del sinhogarismo de la ciudad?

No, legalmente no lo est谩. Ni este ni ninguno.

驴Est谩 la Xunta exenta de apelaci贸n en que muera un vecino desatendido y desamparado entre cartones y mantas sin un techo sobre su cabeza?

No, no lo est谩. Prometieron ejecutar el programa Housing first en Galicia y seguimos esperando. Sus irresponsabilidades pol铆ticas pasan facturas muy altas. Ambas administraciones deber铆an sentarse, no para culparse unos a otros o politizar este hecho, no para instrumentalizarlo como arma arrojadiza, sino para trabajar coordinados en la prevenci贸n de futuros desastres. 驴Qu茅 hace falta para que se sienten de una vez? No se me ocurre nada m谩s grave que una muerte. Y no es la primera. No ser谩 la 煤ltima.

Ya me viene pasando desde hace mucho, el sentir verg眉enza de muchos de los que presuntamente me representan en las instituciones. De vez en cuando, a la verg眉enza que siento se suma una profunda rabia, indignaci贸n y dolor. La de tener los datos, las pruebas, de que la falta de escr煤pulos no es aparente, que hay personas que s贸lo viven por y para mantener y perpetuar su estilo de vida, que manchan el nombre de la pol铆tica exprimi茅ndola en beneficio propio y a los que en realidad nada importa, conmueve o remueve el hecho de que Jose Enrique estuviese tirado en la calle y all铆 mismo se haya muerto. Porque seguramente ni votaba.

驴Esto es extensible a todos los pol铆ticos? No, conozco unos cuantos que duermen cinco horas por noche y se dejan las neuronas y la vida personal por el camino con vocaci贸n real de servicio p煤blico. Que son trabajo, sacrificio y renuncias constantes. Suelen ser los que se quedan abajo de la pir谩mide o son relegados por ser 鈥渄emasiado puristas鈥 o 鈥渆star amortizados鈥.

Pero hay otros que me producen verg眉enza y rabia. Rabia, se帽ores con traje. Que se creen mejores que nosotros, cuando siquiera pueden sentir empat铆a, luto y tristeza ante noticias como 茅stas. Que saben que en nuestra isla de luz y color no s贸lo hay precariedad, desempleo, pobreza energ茅tica, prostituci贸n, drogodependencia, ludopat铆a, vidas rotas, sino que saben tambi茅n, que la gente se muere 鈥渆n sus calles鈥 y no solo no toman medidas, no solo no se sienten fracasados o apelados para nada, sino que cuando pasa algo como esto salen del paso presumiendo de sus gestiones, para que quede bien clarito, que vivir sin casa, sin agua corriente, sin cocina, dormir sobre un colch贸n h煤medo en octubre, era una mera decisi贸n personal que hay que respetar.

Seguid creyendo en los comunicados oficiales. C贸mo iba a haber pedido Jos茅 Enrique una cama. C贸mo iba un sintecho a presentar por registro una queja de que se le dejaba fuera del albergue porque con 390 euros deber铆a poder alquilarse una habitaci贸n, comer, vestirse, medicarse. C贸mo va a ser verdad eso.

Pero la nieve artificial va a alegrar estos tragos. Las m谩quinas la escupir谩n cada hora. El mejor alcalde de la historia estar谩 all铆 para celebrar su original idea. Un brillante gestor. Ha instalado un reloj que cuenta las horas que faltan para el encendido de las luces, el acontecimiento del a帽o. Yo a su vez las cuento para que este se帽or se vaya a su casa y deje de usar la ciudad como g茅lido parque de atracciones personal.

Soy perfectamente consciente de que el apoyo que suscita es enorme y hay que asumir su victoria inapelable y respetarla. Eso no quita que aqu铆 tiene a alguien que no le debe nada y puede decir, que el suceso del domingo; su reacci贸n, le ha revuelto el est贸mago.

Lo tuve revuelto en el entierro de Jos茅, al ver los ojos de sus compa帽eros, quienes cuidaron de 茅l estos meses, haci茅ndole la cena, arrop谩ndole de noche, combatiendo su desarraigo e intentando ordenar sus problemas. Lo tuve mientras miraba a la puerta temiendo que el alcalde apareciese, alguien consider贸 que ser铆a un detalle, yo creo que no tener el cuajo de ir fue lo 煤nico acertado y correcto de su gesti贸n de esta desgracia.

Lo tengo revuelto cada vez que veo el nombre de este chico arrastrado por el barro mientras se repite que sus carencias eran una elecci贸n libre, y no el producto de una opresi贸n estructural, miserable y forzosa.

Hay muchas causas de la dura experiencia vital de esta persona. Algunas tienen nombres y apellidos. Y el domingo, para mi, hab茅is tocado fondo.

Veci帽a de Coia. Coportavoz do foro socioeducativo Os Ningu茅ns, espazo (inspirado en Galeano) de loita contra a exclusi贸n e a pobreza severa na contorna de Vigo. Formada en tratamento de drogodependencias, mediaci贸n educativa, VIH-SIDA, traballo social en centros penitenciarios, orientaci贸n laboral e pedagox铆a did谩ctica. Licenciada en dereito econ贸mico.

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