Opini贸n por Carla Leiras | SHAME: C贸mo restar en la lucha feminista

Publicado por o d铆a 23/07/2019 na sección de Opini贸n,Opini贸n por Carla Leiras

Opini贸n por Carla Leiras | SHAME: C贸mo restar en la lucha feminista

Voy a comentar mi alarma (y mi opini贸n, estrictamente personal), por un episodio de humillaci贸n colectiva ocurrido en Santiago en un conocido centro social a principios del mes pasado. Decir que he contrastado lo ocurrido con hombres y mujeres presentes en esta reuni贸n y tengo la versi贸n de ambos.

Esto habr铆a sucedido de la siguiente forma: En el entorno de izquierda feminista de Compostela se habr铆a convocado a los hombres simpatizantes del mismo el d铆a 1 de junio, para hablar de un tema grave en relaci贸n a agresiones sexuales, ya que se habr铆an denunciado (internamente) en ese ambiente, en un corto espacio de tiempo, seis abusos a chicas y por lo tanto, se consideraba que hab铆a que abordar esto colectivamente.

Acudiendo un cuantioso grupo de varones, a dicha alerta feminista, el protocolo que se suele utilizar cuando hay una emergencia en el movimiento, se dieron unos hechos que remataron en la “din谩mica performativa” que luego se describe, desencadenando la misma un correctivo mediante violencia f铆sica por parte de las mujeres hacia algunos de sus compa帽eros, despu茅s de leer un manifiesto llamado “declaraci贸n de guerra”, y terminando el acto con una ruptura de relaciones total con este grupo de hombres.

Paso a reproducir los diferentes testimonios, primero de las organizadoras, y luego, de un afectado por el “juego de rol”. Ambas percepciones de lo sucedido difiere bastante, en cuanto al nivel de violencia y n煤mero de agredidos.

Aclaro que en ning煤n caso estoy juzgando la reacci贸n de las mujeres presuntamente abusadas, sino opinando sobre el concepto de “acci贸n directa” de todo un colectivo como respuesta a esta situaci贸n, y de su consiguiente jaleo en redes sociales como logro transformador, con el que discrepo frontalmente: el aplaudido correctivo p煤blico por medio de la violencia arbitraria a los presentes no me parece para nada algo a celebrar y me alarma absolutamente que se considere un acto de apoyo o autodefensa l铆cita, proporcional y valiente.

Empezamos con la versi贸n de una de las impulsoras de este acto, est谩 resumido pero literal. Recordemos pues que en este entorno se habr铆a dado la voz de alarma sobre seis episodios de abuso a mujeres sucedidos en pocos d铆as. La respuesta a esto fue la siguiente:

“Un grupo de chicos, relacionados directa o indirectamente con los movimientos sociales de Galiza con los que militamos y compartimos v铆nculos afectivos, fueron convocados el 1 de junio a las 18.30 en el CSOA Aturuxo.

En la sala encontraron sus fotos colgadas con sus nombres escritos encima, (101 en total). Eran sobre cuarenta chicos, nosotras, cuarenta tambi茅n.

Dejamos un rotulador en una silla y les dijemos que se se帽alasen, a ellos o a otros como agresores, si as铆 lo consideraban. Una amplia mayor铆a de hombres se se帽alaron, muchos tambi茅n a otros. Un chico escribi贸 unos interrogantes. Dos chicos se帽alaron todas las fotos.

Deliberadamente solo hab铆a un rotulador, para que observ谩semos todo el proceso con calma.

Cuando acabaron, le铆mos una lista de los hombres que sab铆amos que cometieron agresiones machistas, no necesariamente sexuales, acompa帽ando esto con un c铆rculo en sus fotos, para diferenciar nuestra se帽al de la suya. Nuestra lista contaba con 48 nombres.

Luego, las agredidas ejercimos violencia f铆sica: no fue programada, pero 茅ramos conscientes de que esto pod铆a pasar. Algunos recibieron escupitajos, collejas y empujones, a otro se le peg贸 y se grit贸. Dos asistentes se fueron cuando empez贸 la violencia.

….

Cuando consideramos que todo fue dicho, les ordenamos que saliesen. Ocho chicas estaban en las escaleras, y durante la salida varios recibieron respuesta f铆sica: patadas y alg煤n empuj贸n. Todo dur贸 una hora y media”.

Prosigue: “驴C贸mo es posible que se aplauda la respuesta f铆sica para fuera del movimiento y se condene ahora si se usa dentro? 驴Pueden entender las l谩grimas pero no los pu帽os, por qu茅? Porque no asumen la violencia que ejercen contra nosotras como un problema real. Es cierto que hubo violencia f铆sica, pero no proven铆a de una l贸gica de castigo, sino de repulsa desde las entra帽as.

Ese texto que est谩 circulando no es el definitivo, es un borrador que se ha filtrado. Creemos que el texto se est谩 interpretando desde la literalidad.

Sobre la autocr铆tica, sentimos que tuvimos errores derivados de las prisas. Nos pesa no poder haber llamado a todos los compas que quer铆amos y no tener tiempo de revisar nuestro lenguaje, pero el estado de emergencia en el que est谩bamos necesitaba de una respuesta urgente. As铆, esos sentimientos salieron en forma de rabia, gritos, enfado, culpa, golpes, dolor, tantas formas, como mujeres est谩bamos”.

… “Somos conscientes de nuestra homofobia interna. Nos responsabilizamos de esto, de que en el texto hubiese un lenguaje opresivo para identidades no binarias o normativas.”

“Todas compartimos que los hombres socializados est谩n programados para violar, insertos en la cultura de la violaci贸n.

El ejercicio de la violencia f铆sica por parte de las mujeres es un objeto inc贸modo y pol茅mico. Es socialmente inconcebible mujeres humillando, mujeres ejerciendo violencia. Las mujeres que est谩bamos el 1 de junio seremos recordadas por una imagen de monstruosidad. Los hombres son sujetos individuales, pero todos pertenecen al mismo grupo estructural, y por esto todos ejercen violencia patriarcal. Vamos a hacer lo necesario para estar seguras, para que nuestros cuerpos est茅n seguros.”

Seguidamente aporto la versi贸n de un chico que comprende y acepta el episodio, bajo el siguiente razonamiento:

“Comprendo su declaraci贸n de guerra y espero su agresi贸n desarmado, espero con profunda tristeza el recibir cada uno de sus golpes. Con total seguridad pagar谩n justos por pecadores en esta triste y demencial guerra, pero tambi茅n ellas, tambi茅n nuestras compa帽eras tienen derecho a gritar, a enfadarse, a agredir, a rebelarse鈥 Tambi茅n por alto que sea el precio, nuestras compa帽eras tienen todo el derecho del mundo a equivocarse.

Muchos de los que asistieron a la alerta feminista de este CSOA se quejaban de los golpes recibidos ante la pasividad de sus compa帽eras, en muchos casos incluso parejas, se quejaban de la ruptura de confianza que supon铆a un acto tan brutal, tan irrazonable, pon铆an el grito en el cielo y llamaban a otros colectivos a responder contundentemente contra lo que ellos defin铆an como una minor铆a radical, unos sujetos peligrosos o al menos disfuncionales para el movimiento. Muchos de los compa帽eros que aquel 1 de junio acudieron al Aturuxo das Mar铆as piden hoy lo que muchas de nuestras compa帽eras llevan d茅cadas pidiendo a gritos, con la 煤nica diferencia de que ninguno de ellos tuvo que acudir a una plaza a llorar a sus muertos aquella noche.

Tambi茅n las compa帽eras sufren la violencia de las personas que dicen quererlas, muchas de ellas golpeadas o violadas por las personas con las que comparten sus vidas o sus proyectos, muchas otras guardan silencio ante los abusos y los tratos denigrantes en nuestros espacios debido al silencio y la complicidad del grupo, os aseguro que no son pocas las compa帽eras que soportan a babosos y machistas disfrazados bajo el paraguas de una causa que no respetan y que utilizan 煤nicamente para obtener sexo.

Y s铆, probablemente algunas de las compa帽eras que ese 1 de junio os golpearon, os se帽alaron e incluso os humillaron pese a sospechar que no erais tan culpables como otros, os sigan queriendo a d铆a de hoy. S茅 que puede resultar dif铆cil de entender y que incluso puede carecer completamente de l贸gica, pero es que precisamente de eso se trata: hace mucho tiempo ya que carece de l贸gica seguir negando que nuestra relaci贸n colectiva se ve todav铆a fuertemente influenciada y coartada por el patriarcado. Hace mucho tiempo ya, que debemos comenzar a encarar con premura la decostrucci贸n de nuestra masculinidad para dar un apoyo real a la lucha feminista.

Gracias a todas las compa帽eras que que me han ayudado a darme cuanta del peso de mis cadenas como hombre, a las que lo hacen a d铆a de hoy y a las que me golpearon de diversas formas por el camino para hacerme mejor persona de lo que era”.

Tercera versi贸n, de otro chico, presente, que a diferencia del anterior, no aprueba para nada lo que all铆 ocurri贸 y de hecho qued贸 visiblemente traumatizado, aconsejo que la le谩is atentamente para completar el contexto de las reacciones:

https://aturuxo1x.blogspot.com

Posteriormente a los hechos, la 煤nica condena de los mismos vino de un CSOA af铆n, publicada en sus redes:

“As din谩micas performativas que implican a vexaci贸n de compa帽eiros non son propias de colectivos que busquen a transformaci贸n social… entendemos que a humillaci贸n no pode ser nunca un medio para conseguir obxetivos emancipadores”.

A continuaci贸n adjunto el comunicado inicial (no est谩 entero, solo los fragmentos menos gr谩ficos. Matizo que luego se depur贸, ley茅ndose al finalizar el acto, en alto, como explicaci贸n para todos los asistentes, antes de empezar con la violencia, uno sensiblemente m谩s light, que fue el que se difundi贸 posteriormente por redes. Las conclusiones de ambos textos, de todos modos, son id茅nticas):

“DECLARACI脫N DE GUERRA.

Yo iba a hablar de las violencias que atraviesan, superpuestas, los cuerpos de las mujeres migrantes. Yo iba a hablar de Turqu铆a y de Grecia, de Idomeni, de los campos de concentraci贸n, de ACNUR y de las voluntarias y activistas. Yo iba a hablar de aquellas que, huyendo, llegan a territorio europeo, y de nuestro rol como colonizadoras humanitarias.

Yo iba a hablar de Grecia, hasta que ca铆 en la cuenta de que tengo al enemigo metido en casa, en mi cama. Hasta que repar茅 en que sois vosotros, nuestros compa帽eros, los m铆os, los que nos viol谩is sistem谩ticamente. Yo iba a hablar de los campos militarizados, hasta que ca铆 en la cuenta de que nuestros violadores est谩n en la Marcha a las C谩rceles, en el Encuentro del Libro Anarquista, en el 鈥淎turuxo鈥, en la 鈥淕entalha鈥, en el Sar, en Ardora鈥 Desde dentro ellos siguen colonizando, abusando e invadiendo nuestros cuerpos. Por sistema. TODOS. Cada noche, una violaci贸n, en una cama diferente. En nuestras camas. Al lado de nuestras compa帽eras, ante la mirada indiferente de los dem谩s. Un nombre, y cu谩ndo sale un nombre, nunca sale solo. Otro nombre. Y otro m谩s. Otro violador, otra hermana violada. Y otra m谩s. La lista, creedme, no tiene fin. Y eso sois todos los se帽alados, los contados, los identificados, los visibles. PERO

VIOLADORES SOIS TODOS. Esto no es cuesti贸n de unos individuos en concreto. VIOLADORES SOIS TODOS. EST脕IS PROGRAMADOS PARA VIOLAR. Est谩is programados para violarnos.

A nosotras, vuestras compa帽eras de lucha. Y, 驴c贸mo vamos a luchar a vuestro lado? Yo no puedo. YO NO QUIERO. Yo no quiero exponer mi cuerpo, ni el de mis compa帽eras, cada vez que nos relacionamos con vosotros. Yo no quiero que nos sig谩is violando en silencio. Yo no quiero discursos ni grupos de hombres en talleres de maquillaje. Pronto la rabia se diluye, todo se 鈥済estiona鈥, todo de 鈥渙lvida鈥, y vosotros volv茅is. Volv茅is a ocupar vuestros lugares de violadores. VOLV脡IS A VIOLARNOS. Lo que yo quiero, lo que necesitamos, es que dinamit茅is vuestra masculinidad. YA. Estamos rodeadas y vosotros sois la primera l铆nea enemiga. Nuestro objetivo a defender: nuestros cuerpos. Nuestro objetivo a atacar: los vuestros. Todos nuestros espacios infestados de violadores. Prefer铆s perdernos como compa帽eras, como amigas, como hermanas, antes que asumir que sois un arma de destrucci贸n masiva. S脥. Esto es una declaraci贸n de guerra. Y NO. No era a vosotros a quien quer铆a destruir. Pero es que llev谩is TODA LA PUTA VIDA VIOL脕NDONOS.

Reventad a golpe de sodom铆a, experimentad lo que es ser violado por los tuyos. Ataos a una cama y violaos unos a otros. Pod茅is escoger: por la boca o por el culo. Vivid con un cactus metido en vuestro culo. Castraos qu铆micamente o f铆sicamente, pero dejad de violarnos. Poned vuestro cuerpo para luchar contra esa lacra que sois vosotros mismos, y preparaos para nuestra insaciable venganza.”

Bien. Mi conclusi贸n:

En primer lugar, 驴por qu茅 esos chicos se levantaron y se autoinculparon? 驴eran, en efecto, agresores sexuales? 驴fue por miedo, por presi贸n de grupo, por intentar redimirse? 驴fue por tomar el t茅rmino en lo gen茅rico, confesando que habr铆an tenido en alg煤n momento de su vida actitudes reprobables en sus relaciones con las compa帽eras? 驴se sent铆an c贸mplices de aquellos abusos por no haberlos denunciado?

Sorprendida porque estos chavales se identificasen como agresores en una pared, reconociendo p煤blicamente por tanto un delito grav铆simo que acarrea quince a帽os de c谩rcel, pregunt茅 a uno de los que lo hicieron, qu茅 le llev贸 a esto. Me dice que cuando mencionaron la palabra “agresi贸n” no se concret贸 que se hablase exactamente de violaci贸n, conque algunos intentaron tomar el t茅rmino en abierto, partiendo de que era un juego de roles y quiz谩s les estaban preguntando si eran machistas, o comet铆an actitudes paternalistas con ellas, eran condescendientes en las asambleas, etc, y por eso se hab铆an se帽alado, intentando colaborar con lo que supon铆an implicarse en la propuesta. Otros dicen haberse dejado llevar por lo mismo que hac铆a el resto para no recibir posibles represalias, ideol贸gicas o f铆sicas, desconociendo qu茅 pasar铆a despu茅s

ante el clima tan hostil y enrarecido que se palpaba. Y quiz谩s algunos, se sintiesen efectivamente apelados por esa definici贸n y se reconociesen como agresores.

Me preocupa profundamente la reacci贸n en las redes de varias feministas: porque el episodio se ha jaleado colectivamente por parte de muchas mujeres, algunas conocidos referentes, con miles de seguidores: “nos dicen que estos varones nos tienen miedo. Bien, preferimos eso que ten茅rosolo nosotras”.

Me deja estupefacta que tantas mujeres hayan celebrado un manifiesto que resumiendo viene a decir que todos los hombres est谩n programados para violar y por lo tanto no podr铆an nunca ser compa帽eros fiables de militancia. TODOS, lo cual ofende profundamente mi ideolog铆a y el respeto que le tengo a tantos referentes masculinos en luchas de todo tipo.

Me parece una apropiaci贸n interesada, equivocada, simplona, infantil e irresponsable de la teor铆a de la cultura de la violaci贸n (acu帽ada por el feminismo segunda ola de los 70 para poner en cuesti贸n valores impregnantes de la cultura americana cosificadores y mis贸ginos, recuperada posteriormente para condenar las agresiones sucedidas en estados de excepci贸n y guerra, que en ning煤n caso se puede o debe aplicar a cualquier hombre por el mero hecho de serlo ni desde una visi贸n generalista o de m谩ximos) propio de desconocedoras absolutas de los paradigmas b谩sicos del feminismo filos贸fico.

Se帽alar adem谩s de esta obviedad, que me consta que en esa sala hab铆a compa帽eros homosexuales, que mucho dudo que “est茅n programados para violar mujeres” y fueron metidos en el mismo saco, ya que el discurso iba dirigido a todos los varones presentes sin matices o enmiendas. 驴Por qu茅 tiene que escuchar un compa帽ero del colectivo LGTBI que acude a una alerta feminista semejantes acusaciones?

驴Esto es feminismo? No, no. Esto es otra cosa.

El episodio me parece de tal irresponsabilidad, tal flaco favor al movimiento de Galicia, que me llevo las manos a la cabeza ante las actitudes de mujeres que yo no puedo llamar para nada “compa帽eras”. Nadie que celebre un episodio de vejaci贸n colectiva y decida acometer en nombre de otras un comportamiento parapolicial y asuma que un suceso m谩s propio de sectas medievales; un acto de expiaci贸n y humillaci贸n rematado con una agresi贸n grupal llamada “juego de rol”, se merece pensarse adalid de nada m谩s que el totalitarismo m谩s reaccionario.

El manifiesto me parece de un fan谩tico y trasnochado que creo que compartir谩 cualquiera con dos dedos de frente que est茅 trabajando por conseguir adelantos en materia de igualdad real, que nunca ser谩 mediante una declaraci贸n abierta de una guerra de sexos.

Y sobre las reacciones de quienes conocieron los hechos, muy aplaudidos, me parece muy grave que un grupo tan grande apologetice p煤blicamente que la reacci贸n

adecuada ante una situaci贸n como esa dentro de un colectivo organizado, seis presuntos abusos, en vez de ser DENUNCIARLOS cuanto antes, las afectadas, sea aplicar un correctivo casero de estas caracter铆sticas y llamarlo acci贸n directa. “Hab铆a tantas reacciones como mujeres est谩bamos presentes”. 驴Parece responsable emprender semejante acto sin calcular, pactar, organizar exactamente lo que podr铆a suceder all铆? 驴Qu茅 podr铆a haber pasado, si por ejemplo, no todos los agredidos aceptasen su rol impuesto? Me parece poner sobre la mesa un polvor铆n, peligroso para todos los presentes. Como si yo me canso de la lista de espera del SERGAS y decido ponerme a operar por mi cuenta a coraz贸n abierto, sin saber qu茅 puede ocurrir.

Porque no es responsabilidad de una mujer apalear a un hombre por presuntamente abusar o encubrir, o ser “c贸mplice por omisi贸n de denunciar” un posible abuso de otro: hay ciertos mecanismos, y la lucha feminista se rompe la espalda por mejorarlos y conseguir que se utilicen, y veo totalmente errado reforzar la idea de que una reacci贸n “interna” al estilo red skin ayudar谩 a resarcir estas situaciones, dudo mucho que las chicas en cuesti贸n se hayan sentido reparadas con este episodio o que de 茅l haya surgido nada positivo o transformador.

Respeto la ideolog铆a anarquista pero me parece muy incoherente que no se contemple acudir al ciclo judicial por considerarlo patriarcal y viciado, y decir cuestionar toda figura de poder, pero sin embargo se ve con buenos ojos eregirse en ese momento como grupo opresor usando t茅cnicas que a todos nos suenan… de algunos calabozos. 驴Juego de roles, teatro performativo? enga帽ados con pretextos, sin saber que estaban siendo objeto de una venganza orquestada, sin constentimiento de ning煤n tipo, sin permitirles hablar, discutir, objetar o expresarse….? eso no fue una din谩mica educativa: fue una mera paliza intragrupal “correctiva”, asumida sin pesta帽ear, ellas consideran porque la ten铆an bien merecida, yo creo que por un estado de shock y una presi贸n social enfermiza.

El feminismo intenta cimentar herramientas para que ninguna agresi贸n ni tampoco un abuso quede impune y tambi茅n informar sobre c贸mo una mujer puede reaccionar, siendo un error defender que una v铆ctima o sus compa帽eras deban tomarse la justicia por su mano porque otros mecanismos fallan, porque, 驴qu茅 mensaje estamos dando? 驴que quien no tiene las capacidades para juntar a un grupo de chicos en un sal贸n a escupirles y agredirles es cobarde? 驴que quien denuncia no va a obtener nunca una salida justa? 驴que todas las mujeres agraviadas deben enfrentarse f铆sicamente? 驴en serio esto os parece responsable o un precedente sano?

Creo que estos m茅todos son una traici贸n a las mujeres que cada d铆a ejercen su funci贸n transformadora con cauces que no menoscaban la dignidad de nadie, sino que construyen en positivo y desde el conocimiento y paso firme.

El feminismo pierde, el anarquismo pierde, la lucha tan feroz que se mantiene por instalar un relato cultural serio entre tanto ruido pierde fuerza en el momento en el que se da carnaza como esta, que otros usar谩n sin duda como arma para parodiar el movimiento.

Un espacio de lucha social necesita ser un lugar seguro, donde los cuidados mutuos sean la base y no se permitan estas actitudes: el enga帽o, el juicio sumarial, la b煤squeda de abnegaci贸n, la opresi贸n: son justo lo contrario de las armas que debemos utilizar.

Lo que ocurri贸 en este CSOA para mi, es totalmente antiemancipatorio, antirrevolucionario, y por supuesto desdibuja la ideolog铆a que se pretend铆a representar.

Uno de los presentes escrib铆a: “Es cierto que las agresiones sexuales merecen un castigo, un rechazo colectivo y la elaboraci贸n de an谩lisis y protocolos que permitan reconocerlas y atajarlas. Pero cuando permitimos que la indignaci贸n por un hecho horrible provoque respuestas abusivas e indiscriminadas contra colectivos enteros por su condici贸n f铆sica o sexual, creamos el caldo de cultivo que desemboca inexorablemente en la creaci贸n del discurso totalitario. Nadie puede negar el patriarcado, los privilegios que tenemos los hombres sobre las mujeres, las agresiones sexuales, la desigualdad estructural. Ni siquiera en lo tocante a nuestros micro-ambientes en el gueto. 驴Pero justifica eso la humillaci贸n y la violencia a la que hemos sido sometidos por el mero hecho de ser hombres? Es cierto que las mujeres han sufrido en silencio muchas injusticias durante muchos siglos, es cierto que sufren a煤n ahora y en nuestros propios c铆rculos numerosas opresiones. Pero en mi opini贸n eso no justifica una venganza humillante y colectiva contra TODOS los hombres a los que consiguieron reunir. Justo los que acuden a una 鈥渁lerta feminista鈥, o sea que muchos de ellos, en cierto modo, son de los pocos que en esta sociedad tratan de cuestionarse sus propios privilegios”.

Sobre el comunicado, considerar a todos los presentes unos violadores… es estad铆sticamente imposible, jur铆dicamente ofensivo, y me parece un reduccionismo pueril y una empanada mental absoluta que mezcla teor铆as en una mara帽a deslabazada sin ton ni son, en resumen, es no tener ni la m谩s remota idea de feminismo y sin embargo eregirse como voz autorizada que nos puede representar a las dem谩s mujeres por lo que sea. A mi no, desde luego.

Me parece que estos experimentos caseros frivolizan absolutamente con la gravedad de un episodio de abuso sexual; y la respuesta que deber铆amos dar a los mismos como sociedad: cuando otras mujeres luchan por blindar leyes y buscar que desde la educaci贸n y la conciencia se erradiquen ciertas conductas, 驴de pronto en Galicia se nos conoce por equilibrarlo a golpe de agresi贸n improvisada? brillante.

驴Hab铆a en esa sala cuarenta violadores? No.

驴Hab茅is pegado a un grupo de hombres aleatorios como correctivo “ejemplar”? S铆.

Verg眉enza me d谩is las twitteras celebrando desde casa que se patee y escupa a un compa帽ero marcado en una lista y le llam茅is a esto teatro dramatizado. Machista o no, encubridor inconsciente o no, aliado fiel o no.

Hay otras que se levantan cada d铆a a exigir el puesto que les corresponde: en el trabajo, en la pol铆tica, en la calle, en sus casas: a luchar por cobrar lo que merecen, por convertir sus entornos en espacios seguros, por arropar a la que ha sido atropellada, por

construir discurso, por cambiar las cosas, transformando desde el pacifismo y la responsabilidad colectiva. Peleando por la emancipaci贸n real desde la base y contando con sus compa帽eros para empujar juntos y en comunidad hacia la igualdad que persigue el movimiento. Sin despreciarlos, sin apartarlos en bloque. Sin quemar puentes a patadas y destruir entornos, sin citarlos para mostrarles que la 煤nica manera de hacerles entender su rabia es sentir en su piel una humillaci贸n grupal.

Matizo que s贸lo un asistente se cubri贸 de los golpes. El resto se dejaron pegar sin m谩s.

驴C贸mo se llama eso?

En fin.

A las impulsoras de la idea: antes de volver a empu帽ar un meg谩fono, hacednos el favor de coger un libro. Empezad por el a帽o 1974 y al menos ojead una docena. Pero mientras, guardaos el pu帽o americano, porque abanderar esta lucha de gigantes desde la improvisaci贸n y la v铆scera, os viene grande.

 

2 Respuestas a "Opini贸n por Carla Leiras | SHAME: C贸mo restar en la lucha feminista"

  1. Gamela   25/07/2019 at 1:47

    Supo帽o que algunha vella feminista santiaguesa rematadamente privilexiada levou adiante a m谩xima dos anos 70 que dic铆a: “Contra a violanci贸n, castraci贸n!”

    A proxima kedada podedes facela preguntando cantas te帽en contratadas a mulleres para limparlle a casa, fregarlle os ba帽os, plancharlle a roupa, recoller ou coidar aos nenos… etc.

    E logo de sinalar 谩 maior铆a podedes cuspirlles ao berro de EXPLOTADORAS DE MULLERES !

    Responder
  2. Juan   10/05/2020 at 7:44

    Bufff…no s茅 qu茅 me preocupa m谩s, puedo llegar a entender que haya un grupo que piense que esa salvajada est谩 bien en plan Maquiavelo, pero que se haga p煤blico y haya tanta gente que lo apoye…en qu茅 momento se ha abandonado el tema de los derechos humanos, presunci贸n de inocencia, denunciar para que haya un juicio. Ya no s贸lo con feminismo, cada vez es m谩s frecuente alabar salidas de tono en nombre de lo que se supone que est谩 bien que van a acabar invalidando ese supuesto bien.

    Responder

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