Opinión por Xurxo Rodríguez | Revisionismos históricos

Por o 08/11/2018 | Sección: Opinión,Opinión de Xurxo Rodríguez
Opinión por Xurxo Rodríguez | Revisionismos históricos

En plural, hay innúmeros revisionismos, no obstante el más frecuentemente difundido bajo esta expresión es el que se refiere al antisemitismo en la segunda guerra mundial, en la Alemania hitleriana, sobre la denominada solución final y todo lo que se le asocia. Claro está que es un revisionismo de perdedores, como en general sucede.

Más alla de vencedores y perdedores de la Segunda Guerra Mundial, caben otros revisionismos históricos, entendidos como la vindicación de lecturas, relatos o visiones alternativas a las oficiales, oficiosas o hegemónicas, que suelen ser muy transversales, en expresión al uso, al punto de poder rastrearse en todas ellas algún paradigma común subyacente articulando el aparente pluralismo discursivo.

Con estos previos, paso a referirme, poniéndolo del revés, a lo que entiendo por revisionismo o si se quiere contrarrevisionismo, en el caso de la llamada transición política española. Ya de suyo el término es diacrónicamente de contornos imprecisos y de una intencionalidad encapsulada de irradiaciones expansivas que llegan a nuestros días.

Hay una versión canónica que establece en la disyuntiva o dicotomía Reforma/Ruptura una transacción o juego de manos entre el sector llamado aperturista del franquismo y la oposición posibilista al régimen, que tendría por resultante la ruptura pactada.

Ese pacto hallaría su concreción, en lo económico y social en los Pactos de la Moncloa y en lo político en la mismísima Constitución. Algunos sitúan en el punto de aprobación del texto constitucional el fin del proceso de transición y el inicio del nuevo régimen y la herramienta para alcanzarlo el talismán, tan invocado en aquel tiempo, del consenso.

Difícil resulta dosificar en qué medida se mixturaron el reformismo y el rupturismo en el pacto constitucional. Para ello habría que poder alinear claramente las fuerzas en presencia y previamente definirlas.

Por aquel tiempo se hablaba de poderes fácticos y bunker, entre los primeros se sobreentendían destacadamente militares y cuerpos de seguridad del Estado y en el bunker sectores de poder, denominados inmovilistas, del sindicalismo vertical, procuradores en Cortes y otros variopintos de corte más transversal.

De la banda rupturista jugaba el PC y su izquierda, el primero muy cuestionado en su rol de ruptura, y de acompañamiento, actores periféricos centrífugos.

La pregunta, para algunos tesis revisionista, es, si en efecto, a la vista de los acontecimientos actuales y por venir inmediatos, hubo alguna ruptura, o en qué grado, con elementos estucturales, simbólicos, ideológicos e incluso sociológicos del franquismo.

Más concluyentemente, ¿ qué hay de franquismo o de residua franquista en la vigente Constitución, en las instituciones y en la sociedad a cuarenta años de su aprobación?.

La sola formulación de la cuestión es revisionista.

Queden para ulterior desarrollo los precedentes y consecuentes o consiguientes del asunto.

Una respuesta para "Opinión por Xurxo Rodríguez | Revisionismos históricos"

  1. Gamela   21/12/2018 at 7:38

    Parece obvio que la respuesta a la pregunta revisionista estaría clara y sería definitiva: una sociedad franquista de 40 años no desaparece por arte de birli birloque de la noche a la mañana… por lo tanto, la misma “sociedad franquista” transitó en 1975-78 hacia una “sociedad posfranquista” encarnada en la Constitución de 1978.

    Y aquí estamos debatiendo si los nacidos después de 1975 son o no son hijos de la Constitución del 78 que los vió nacer o por el contrario son “espíritus puros” que vinieron a la existencia sin ley y sin dios… (?)

    Me temo que los que dicen que esta Constitución no es la suya deberían justificar cómo han vivido a lo largo de estos últimos 40 años… si se sienten apátridas quizás deberían devolver los beneficios disfrutados a lo largo de estos últimos cuarenta años…

    Las sociedades no cambian de razón social… desbordan unas generaciones en otras y así hasta el final de los tiempos (que a juzgar por lo que vemos, no debe estar muy lejos para algunos…) Digamos que en 2055 todo estará mucho más claro, cuando los nacidos antes de 1975 hayan cumplido 80 años y se vayan al otro barrio… con tranquilidad y sin prisas… Tomar atajos casi siempre supone volver a la casilla de salida: dictaduras varidadas (desde Trump a la Cataluña que hace vigilias en Montserrat…)

    Responder

Comentar noticia

Your email address will not be published.