¿Qué son y qué peculiaridades tienen las semillas autoflorecientes de marihuana?

Publicado por o día 11/04/2017 na sección de Salud

¿Qué son y qué peculiaridades tienen las semillas autoflorecientes de marihuana?

En los tiempos que corren actualmente, las semillas de marihuana autoflorecientes permiten sacar una cosecha sencilla de cannabis autofloreciente de buena calidad, valga la redundancia, sin necesitar cambios en el ciclo de luz, ni tener que retirar de su lado a las plantas macho. Una vez cultivadas en el exterior, tales variedades tienen la capacidad de producir dos cosechas o más durante un estío normal.

Se trata de una variedad de planta de marihuana que viene del cruce “rudelaris” con sativa e indiva. Tales mezclas son ejecutadas principalmente para que sobresalgan más los atributos más demandados de cada planta: tamaño de los cogollos, sabor, etc.

La semilla autofloreciente, una vez haya germinado a los 18 días, comienza a florecer independientemente de la luz que le llegue a la planta. Por lo tanto, las características de la misma no dependen directamente de luz y oscuridad para empezar este proceso. Cuando pasen sólo un par de meses, ya deberá estar florecida por completo.

Esta planta tiene un tamaño menor en comparación con las tradicionales. Son, por lo tanto, plantas discretas (o al menos, en cuanto a sus dimensiones). La mayor parte no logra superar el metro de altura, si bien los más recientes cruces de semillas de este tipo parece que presentan un aspecto algo más espigado, largo. Esto permite obtener una producción de cogollos mayor.

Otra importante peculiaridad que presentan es que prácticamente no tenemos que preocuparnos por controlar esas indeseables plagas de insectos que frecuentemente infectan nuestras plantas. Esto se debe a que tienen una floración tan veloz, que no dan siquiera tiempo a los indeseables bichos para poder aparecer.

Las rudelaris o plantas autoflorecientes, tienen su origen en el norte de Asia, fenómeno que les permite aguantar tremendamente bien los climas gélidos, por lo que podremos sembrarlas sin problemas a lo largo de todo el año. No tendrán idéntica producción en invierno y verano, pero sí tendremos la oportunidad de disfrutar de cogollos en épocas que, con semillas de cannabis normales, resultaría imposible. Por supuesto, siempre que no cultivemos en interior.

Podemos encontrar semillas regulares y semillas autoflorecientes feminizadas, si bien la mayor parte son de esta última clase, ya que con las regulares corremos el serio riesgo de que salga macho, y nos quedemos sin nuestra ansiada producción.

Son bastante sencillas de cultivar, no requiere cuidados demasiado especiales. El tramo temporal o periodo de crecimiento es tan breve, que casi no necesitaremos ponerle abono en crecimiento, dejando la mayor parte sobre todo en el periodo de floración.

Dicha variedad contiene cantidades casi inapreciables de cannabinoides de carácter psicoactivo. Los progresos modernos en la crianza han posibilitado la combinación del aroma y la fuerza de las plantas cannabis sativa e índica con el rudelaris, naciendo variedades de marihuana autoflorecientes de enorme vigor y potencia.

Los amantes del mundillo de la marihuana, a buen seguro sabrán apreciar los múltiples beneficios que ofrecen las semillas autoflorecientes.

Recuerden que deben tener un consumo responsable, tanto en caso de que decidan consumir esta sustancia con fines lúdicos, como en un supuesto más importante, como ayuda para paliar achaques de diversas enfermedades.