El PP exigirá en el Pleno la declaración de la Plaza de Compostela y su entorno como Zona Protegida

El concejal popular, Miguel Fidalgo, subraya que su grupo lleva meses reclamando una solución para el botellón en la Alameda, y que ante la inacción del alcalde “no nos queda más remedio que presentar una moción”.
Publicado por o día 03/11/2016 na sección de Partido Popular,Política,Vigo

El PP exigirá en el Pleno la declaración de la Plaza de Compostela y su entorno como Zona Protegida

Considera que esta es “la única manera” de atajar el problema, como ya se hizo en otros lugares de la ciudad como Teofilo Llorente, el Berbés o el Casco Vello.

Recuerda que los fines de semana los vecinos no pueden entrar en sus portales, sufren pedradas en las ventanas y se encuentran al día siguiente excrementos y sucieda.

Destaca que el alcalde está más pendiente de arreglar los problemas del PSOE que de solucionar los problemas de Vigo.

Critica que ni SOS PXOM y ni la Asociación Vecinal de Teis puedan intervenir en el próximo pleno para exponer sus problemas y buscar soluciones.

El concejal popular, Miguel Fidalgo, ha avanzado hoy que su grupo municipal ha presentado una moción, que se tratará en el pleno del próximo lunes, con el objetivo de declarar Zona Protegida la Plaza de Compostela y su entorno.

En este sentido, Fidalgo ha recordado que desde el Partido Popular llevan meses atendiendo las quejas y reclamaciones de los vecinos y denunciando la situación que padecen como consecuencia de la celebración del botellón en esta zona de la ciudad. “Llevamos mucho tiempo denunciando este problema. Cada noche, los fines de semana, la Alameda y su entorno, especialmente Montero Ríos, se llenan de cientos de jóvenes bebiendo sin que este desgobierno haga nada por evitarlo”, apunta Fidalgo.

Las consecuencias, explica el concejal popular, las padecen los vecinos, que observan cómo se acumulan los excrementos y la suciedad, los vasos de plástico y las botellas rotas. “Sufren pedradas en las ventanas, ruidos todas las noches, molestias para acceder a sus viviendas, y el alcalde no hace nada”, ahonda Fidalgo.

Una situación, explica, que se podría atajar de modo sencillo: “Basta con hacer cumplir las ordenanzas de Contaminación Acústica y de Convivencia Ciudadana y Ocio”. De este modo, la declaración de la Plaza de Compostela como Zona Protegida supondría prohibir la “permanencia y concentración de personas en este espacio consumiendo bebida o realizando actividades cuando alteran gravemente la pacífica convivencia ciudadana”.

Sin embargo, prosigue Fidalgo Iglesias, “el alcalde sigue sin adoptar medidas, por lo que nos vemos obligados a presentar esta moción”.

“Vemos que no se está haciendo nada, y observamos también el abandono de la calle que circunda la Plaza de Compostela. Por eso, no nos queda otra alternativa que solicitar en el pleno, como haremos el próximo lunes, declarar Zona Protegida la Alameda y su entorno”, incide.

El concejal popular entiende que esta es la única solución posible para arreglar la situación, tal y como ya se ha hecho en otros sitios como Loriga, Téofilo Llorente, el Berbés o el Casco Vello, donde la declaración como zonas protegidas logró erradicar estos problemas.

Alcalde ausente y poco democrático

En este marco, Fidalgo Iglesias ha exigido al alcalde que “afronte los problemas de la ciudad, que para eso lo han elegido los vigueses”.

“Caballero no tiene que solucionar los problemas del PSOE, sino los problemas de los ciudadanos que viven, por ejemplo, en la Plaza de Compostela y todo su entorno”, ahonda.

Una crítica que el edil popular ha hecho extensible, también, a la carencia de un adecuando comportamiento democrático. “Caballero no sólo no hace nada, sino que no deja hacer nada a los que no opinan como él”, ha criticado.

Así, expone, tanto SOS PXOM como la Asociación vecinal de Teis habían solicitado asistir al pleno para exponer sus problemas y buscar soluciones.

Un derecho que tienen según el artículo 54 del Reglamento. Sin embargo, el Orden del Día conocido hoy deniega ambas intervenciones. “Se ve que cuando a alguien no le gusta lo que hace el alcalde, no puede hablar. Esta es la forma en la que Caballero entiende la democracia”, concluye Fidalgo.