Resumen del acto “Ninguna tumba sin nombre”

Publicado por o día 02/11/2017 na sección de Galicia,Os Ninguéns,RSP,Social,Vigo

Resumen del acto “Ninguna tumba sin nombre”

El 1 de noviembre, miembros de Os Ninguéns y la Rsp acudieron al cementerio a colocar una lápida a la tumba de Rafael, vecino empobrecido de Vigo, en un acto simbólico de homogenización social.

Entre otras personas asistió Néstor Torres, amigo del fallecido, que le alojó gratis en su céntrico hostal durante un largo período, al igual que hizo en más ocasiones con otra gente sin recursos.

Se hizo una pequeña ofrenda floral y una despedida musical con piezas de gaita.

Uno de los textos que se leyó, fue una adaptación de una cita de Galeano:

“La justicia, la igualdad, el trato respetuoso del hombre, la igualdad plena en derechos: eso es la revolución. Los pobres son los que más sufren la contradicción entre una cultura que manda consumir y una realidad que lo prohíbe“.

Rafael se fue, pero se quedó. No queremos palabrear las emociones. En este mundo hay finales que son también comienzos, muertes que son nacimientos. Y de eso se trata. Siempre estuvo al lado de los desheredados. Nos hace falta, pero seguirá resonando desde donde se encuentre. Hay cosas que se dicen callando. Callamos por Rafael, pero también por todos los que no serán olvidados por nosotros. A el, a ellos, les dedicamos este silencio.”

Asimismo, el presidente de Os Ninguéns recordó que los empobrecidos viven de media doce años menos que las personas que pueden cubrir sus necesidades básicas.

Seguidamente, terminado el encuentro, acudieron a la tumba de Manuel “el abuelo”, pintor empobrecido fallecido en la estructura de Karpin y homenajeado el año pasado, para dejarle nuevas flores y dedicarle unas palabras de recuerdo. Manuel se encuentra también en la zona nueve de Pereiró, perímetro que ya ha adquirido un fuerte significado simbólico para ambos colectivos sociales.

Con este acto pretendieron visibilizar las dificultades que, hasta el último día de su vida enfrentan las personas que viven bajo el umbral de la pobreza, incluso teniendo que finalizarla con un número en sus tumbas, y no con un nombre, como el resto de los ciudadanos.

Bajo el lema “ninguna tumba sin nombre”, los colectivos sociales se proponen acudir siempre que haya una muerte de este tipo a homenajear a estas personas y celebrar su paso por el mundo, lamentando que haya sido mucho más difícil y duro que el de muchos otros con más suerte, pero no por ello menos digno.