El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, destacó la inversión público-privada de 40 millones de euros en el impulso de los centros de fabricación avanzada que mejoran la competitividad de la industria gallega. El mandatario gallego visitó hoy en Santiago de Compostela la sede de Sionlla Biotech, un biopolo que calificó como el mejor ejemplo de la pujanza del sector biotecnológico gallego.
En un recorrido en el que estuvo acompañado por el vicepresidente primero y conselleiro de Economía, Industria e Innovación, Francisco Conde, el titular del Gobierno gallego puso en valor unas instalaciones preparadas para acoger las primeras empresas, que van a disponer de infraestructuras industriales de uso abierto y compartido, con laboratorios y zonas networking y con espacio para hasta 19 firmas del sector. “Estos son los centros del futuro -precisó-, y nuestro deber es poner los medios para que se hagan realidad”.
En el biopolo de A Sionlla se invirtieron 5 millones de euros mediante la fórmula de la colaboración público-privada, de los que el 80% se encuadra en el programa de ayudas a los Centros de Fabricación Avanzada. La primera edición de esas aportaciones se convocó en el año 2020, dirigida a pymes y a grandes empresas, con la movilización de 22,6 millones de financiación público-privada que permitieron poner en marcha actuaciones tan importantes como el biopolo de A Sionlla, la Ciudad de las TIC de A Coruña o el Centro de tratamientos térmicos de acero del grupo Intaf en Narón.
El año pasado se lanzó una nueva convocatoria para grandes empresas que está a punto de resolverse y con la que se espera movilizar alrededor de 11 millones de euros. Y en el segundo trimestre de este año la Xunta ha previsto lanzar nuevas ayudas destinadas a pymes que aspiran a movilizar 6,7 millones de euros. En total -recordó el presidente de la Xunta-, la inversión público-privada para impulsar los centros de fabricación avanzada alcanzará los 40 millones de euros.