‘De todo saben mientras no saben nada’

Para estar a la última en la moda de izquierdas toca ir en contra de las víctimas del terrorismo.
Publicado por o día 31/10/2016 na sección de Opinión,Opinión por Javier Lojo

‘De todo saben mientras no saben nada’

upyd

Vivimos de modas. De tendencias. Unas vienen y se van, otras se quedan. Desde hace unos años parece que, para estar a la última en la moda de izquierdas, toca ir en contra de las víctimas del terrorismo. Deben de pensar los jóvenes (y no tan jóvenes) de la izquierda radical que apoyar a aquellos que han perdido una pierna, un brazo, un familiar o incluso la vida no es lo más correcto para su causa. Quizás temen que los suyos les pongan el sello de ‘fachas’. Porque si hay algo claro en la moda de hoy en día es que posicionarte a favor de las víctimas es de ‘fachas’.

Algo similar deben de pensar los líderes de Podemos que aplaudían fervorosamente el discurso reaccionario del portavoz de Bildu. Un relato de fechas de la reciente historia política de España que hacía Oskar Matute, y en el que se olvidaba del 23 de enero de 1995, del 13 de julio de 1997 o del 30 de julio de 2009, entre otras. Cruces en el calendario para los verdaderos demócratas, para aquellos que no les importa que las modas de izquierda les pongan el sello de ‘fachas’ porque el recuerdo a los asesinados por ETA, como Gregorio Ordóñez, Miguel Ángel Blanco o Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salvá, bien lo merecen.

Pablo Iglesias, Ramón Espinar, Irene Montero, Íñigo Errejón… aplaudían como locos al portavoz de Bildu con el miedo a que los suyos les acuñasen el subtítulo de ‘fachas’. Y es que Podemos se arriesga día a día a aparecer como agitadores ante la opinión pública, como una ristra de pandilleros adolescentes que de todo saben mientras no saben nada.

Y yo, ante esta negra situación, no puedo dejar de pensar en lo necesaria que es una fuerza de izquierda moderada en este país. Una fuerza que defienda a las víctimas del terrorismo y que apueste por un socioliberalismo donde la palabra progreso esté siempre presente. Urge un partido de centro izquierda moderada y coherente que ataje el odio y recupere la dignidad de nuestra democracia representativa como desde hace tiempo intenta hacer UPYD. Mientras, veremos qué nos deparará el tiempo y las modas de izquierda.