Señales

Artículo de opinión por Oscar González
Publicado por o día 16/05/2017 na sección de Opinión,Opinión por Oscar González,Vigo

Señales

Opinión por Oscar González

Hace un par de días podíamos disfrutar en La Voz de Galicia de una nueva encuesta de estimación de voto si las elecciones municipales se celebrasen hoy mismo. Me gustaría apuntar cuatro ideas.

Foto/ fuente: lavozdegalicia.es

La primera, y la más importante, que no me considero ni cercano a los conocimientos estadísticos necesarios para hacer una interpretación verdaderamente científica de los resultados, así que me voy a limitar a hacer lo que la gran mayoría: opinar a lo cuñado.

Ténganlo presente si alguna de mis conclusiones les parece absurda o infundada.

La segunda, el aguante y mejora de la estimación de voto para el PSOE de Vigo (aunque aquí sería quizá más correcto hablar de Abel Caballero y no tanto del PSOE). Caballero y su equipo se ganan a un 3% adicional del electorado, evidenciando que las crisis que sacuden al partido a lo largo y ancho del territorio español no afectan al mandamás de nuestra ciudad, que resulta ser también el más valorado de los alcaldes gallegos de cualquier signo y color político.

No cabe duda de que Caballero cuenta con una importante aprobación entre la ciudadanía viguesa, a lo que ayuda bastante el tener bajo control municipal a los principales medios de comunicación locales, convertidos en hojas parroquiales en las que agradecidos ciudadanos glosan lo hermosa que está la ciudad y cómo ha cambiado bajo la batuta del de Ponteareas. En un artículo reciente me refería a la vergüenza que provoca ver a los profesionales de la Cadena SER en Vigo entrevistar a los notables afines a Caballero sin poner jamás sobre la mesa una sola pregunta incómoda o polémica. Permítanme ser más específico.

Hace un par de semanas buscaba audios del alcalde para montar una entrevista humorística para la radio de la RSP, lo que me llevó a ver bastantes programas de “Vigo de Cerca”, el “Aló, Presidente” particular del regidor. Uno de ellos correspondía a la semana siguiente a que Caballero fuera llamado a declarar por haber recibido regalos en la Operación Patos. La presentadora del programa empezó DISCULPÁNDOSE con el alcalde por tener que preguntarle sobre ese tema, algo que me sorprendió bastante. No es que sea raro que un periodista con el que se ha entablado una relación de cordialidad pida disculpas antes de hacer una pregunta molesta, es un ejercicio de cortesía perfectamente aceptable. Lo que sorprende es que se haga frente a la cámara, no en los minutos previos y fuera de antena.

Esto de las disculpas no pasaría de mera anécdota si no fuese por lo que pasó a continuación.

La presentadora, tras ser excusada por el alcalde, hizo UNA ÚNICA pregunta sobre el tema del supuesto regalo, a la que Caballero respondió con un “eso ya quedó todo explicado esta mañana”. Y a otro tema. Ni repregunta, ni una mínima mordiente, nada. Abundaron, eso sí, las llamadas telefónicas de “es usted el mejor alcalde que hemos tenido”. Coincidencias, supongo.

En el extremo contrario están los tontos útiles, personajillos ridículos aquejados de una especie de esquizofrenia paranoide, que inundan los juzgados con denuncias cogidas con papel de fumar y que suelen acabar inadmitidas a trámite. A veces consiguen matar a un soldado raso cuando apuntaban contra el rey o la reina, eso se lo reconocemos. Cada titular de “archivada la causa contra…” suma apoyos a Caballero y los suyos, y así seguimos, sumando y sumando.

La tercera es la caída hacia el abismo de la irrelevancia en que está el PP de Vigo, incapaz de presentar un proyecto alternativo de ciudad, posiblemente porque no lo tiene. Por ello, no puede ir más allá de la crítica al ejecutivo local, pero sin propuestas serias. Con una persona a la cabeza, Elena Muñoz, cuya mayor virtud es ser cercana a Feijóo. Muñoz parece tener una capacidad sobrehumana de trabajo, única explicación a que su departamento diese el visto bueno (busquen su nombre en el enlace) al Cunqueiro, un proyecto que parece bastante complejo, en apenas 8 horas cuando era Interventora Xeral de la Xunta. A su lado, personajillos esperpénticos con escasa o nula entidad política entre los que sobresale un niñito pijo que niega el golpe de estado como origen de la Guerra Civil Española. A su lado, un hooligan neoliberal que, si lo sacan del argumentario, tiene poco que aportar, como podrían atestiguar algunas compañeras de la RSP que tuvieron un interesante encontronazo con él un día que se le ocurrió acercarse a ver de qué hablamos los pobres cuando nos reunimos. También está Figueroa, el doble de Salvatore Tessio, y otros tres que, tal vez por vergüenza, no se prodigan tanto.

La irrelevancia le costaría 2 concejales. Pocos parecen. Aunque, ojo, no sería la primera vez que las encuestas de La Voz dan un resultado que solo busca movilizar a las bases peperas, como vimos en la encuesta previa a las autonómicas del año pasado, que dejaba al PP al borde de la absoluta cuando los demás partidos trabajábamos con encuestas que ya se la daban.

Misterios de la demoscopia, supongo.

La cuarta y última idea a la que quiero aludir es el extraño trasvase de concejales y, por extensión, Marea de Vigo. Según La Voz de Galicia, el BNG entraría en la corporación con 1 representante, el que perdería el PSOE por efecto de la estadística. Del mismo modo, los votos que perdería el Partido Popular se traspasarían a Marea de Vigo, que sería la gran ganadora de la encuesta. Sin embargo, un análisis rápido nos permite deducir, sin mucho riesgo de decir chorradas, que los votantes del PP no van a pasar a votar Marea, sino que se irán a Ciudadanos (que ni están ni se los espera) o a la abstención. De ahí justo cabría pensar que saldrán esos dos concejales extra para la candidatura de unidad popular viguesa (en la que solo hay partidos políticos, pero eso es otro tema), aunque muchas horas de debates con abstencionistas hagan que me cueste mucho creer que estos vayan a abandonar masivamente la religión del No Participo.

En fin, cuatro apuntes no demasiado reflexionados sobre una encuesta en la que el muestreo ha sido de poco más del 1 por 1000 y que, intuyo, es más propagandística que científica. Pese a todo, es una encuesta que señala las dificultades de la oposición para encontrar un sitio en una plaza demasiado pequeña para todos los partidos, porque el espacio está copado todo por Caballero y su ego infinito.

Tenemos dos años para intentar revertir esto. La pregunta es cómo.