Sobre la cuestión del agravio al feminismo en Grecia

Publicado por o día 02/02/2015 na sección de Opinión,Opinión por Carla Leiras

Sobre la cuestión del agravio al feminismo en Grecia

Es muy mala noticia la mínima participación de la mujer en esta nueva formación de izquierdas, a todas luces. Pero debemos matizar que el gabinete de gobierno de Grecia no es ni similar al organigrama español, no podemos extrapolar los cambios que habrá en el mismo de manera simplista.

femiLa falta de participación de la mujer en la política griega es un mal endémico y nada novedoso. Ello no le quita importancia, pero sí parece exagerado demonizar solo a esta estructura actual, que no es más insultante para el feminismo que la anterior. Parece reduccionista personalizar la problemática en este gobierno en concreto y en su cúpula, porque damos con ello la impresión a la ciudadanía de que el trabajo en política sólo pertenece a las caras más visibles y que lo que no incluya los primeros puestos carece de importancia. El hecho de obviar en estas protestas el reconocimiento hacia el programa de ministras adjuntas como Nadia Valavani resulta un flaco favor al recorrido de las mismas: no se debe obviar el brillante CV de algunas de las mujeres que sí conforman ese organigrama ni empañar otros datos, como que proporcionalmente el gobierno actual es el que ha obtenido más diputadas mujeres. ¿Insuficientes? totalmente, pero culpar de ello a Syriza es paradójicamente, un ejercicio de populismo naif para desviar la atención sobre sus posibles logros.

Seamos conscientes de que estamos ante un problema cultural, educacional y de mucha más envergadura y calado que decretar unas listas paritarias de obligado cumplimiento: quienes reducen sólo a esto la solución, atentan contra la importancia real del problema y su raíz, cuya solución pasa por una dinosáurica tarea de conciencia colectiva que consiga erradicar la invisibilización del trabajo femenino en política, lo cual desde luego no es tan sencillo como escupir un gran titular condenatorio sino que pasa por sembrar desde la base y sobre todo, dando ejemplo todas y todos los que nos llevamos a la cabeza cuando leímos “tres superministros” pero no nos sentamos a analizar fórmulas serias de conciliación que promuevan la presencia y participación de mujeres: necesaria y vital.

OPINIÓN CARLA LEIRAS