Teresa Portela, Óscar Carrera y Rodrigo Germade estarán en los próximos Juegos Olímpicos de Río de Janeiro

Publicado por o día 23/08/2015 na sección de Deportes,Piragüismo

Teresa Portela, Óscar Carrera y Rodrigo Germade estarán en los próximos Juegos Olímpicos de Río de Janeiro
  • – Los tres cumplieron los pronósticos en la última jornada del Campeonato del Mundo que se disputó en Milán. La primera acudirá por quinta vez a esa cita, mientras los otros dos debutarán.
  • – Teresa Portela fue tercera en K-1 200 metros y Óscar Carrera y Rodrigo Germade finalizaron sextos en K-4 1.000 metros.
  • – Tono Campos logró la medalla de plata en C-1 5.000 metros, Roi Rodríguez fue cuarto en K-1 500 metros, Adrián Sieiro finalizó sexto en C-1 500 metros y Ana Varela, componente del K-4 500, terminó cuarta en la final B.

La palista de Cangas volvió a demostrar su fortaleza en una regata en la que recuperó antiguas sensaciones, según confesión propia. Hizo los deberes de forma magistral. Sabía que muchas de sus rivales estaban un paso por delante. Lo confirmó Lissa Carrington. La neocelandesa tenía el mejor tiempo en las series previas y lo reafirmó con su triunfo. La segunda fue la polaca Marta Walgzykiemcz. Teresa Portela se quedó a cinco centésimas de la plata.

Su medalla tiene un gran valor. Es la decimocuarta en un Mundial, un ejemplo de su regularidad a lo largo de su trayectoria deportiva. Un brillante palmarés al que se unen otras 17 preseas en el Campeonato de Europa. Pero también se cotiza a un alto precio su presencia en Río de Janeiro. Por quinta vez estará en unos Juegos Olímpicos y se convertirá en la deportista gallega con más participaciones. A sus 33 años, la palista de Cangas demostró su concentración y también su capacidad de sacrificio.

Óscar Carrera, del Kayak Tudense, y Rodrigo Germade, cumplieron por fin su gran desafío. En el K-4 1.000 metros lograron el sexto puesto, más que suficiente para lograr su objetivo. La ambición del equipo español en la regata fue inmensa. Llegaron a estar terceros y con opciones de conquistar una medalla. Se les escapó en el tramo final de la prueba y también por el viento en contra que les perjudicó.

La embarcación española, con estos mismos componentes, transmite buenas sensaciones en los últimos tiempos. Fueron terceros en el Campeonato de Europa, ganaron la Copa del Mundo disputada en Portugal y el segundo puesto en la misma competición precisamente en Idroscalo el año pasado. Es seguro que el barco no cambiará su tripulación para los próximos Juegos Olímpicos.

Ambos son debutantes, pero llevan mucho tiempo luchando por lograr este desafío. Concentrados con el equipo nacional, han sufrido también contratiempos. El más grave fue la rotura del timón que les impidió luchar en los últimos metros por las medallas en el Mundial del año pasado en Moscú. Ahora, en Italia, enterraron la mala suerte.

Muchas miradas se volvieron a posar ayer en Roi Rodríguez. El palista del Kayak Tudense firmó un más que digno cuarto puesto en K-1 500 metros, una distancia no olímpica. Muchos le consideraban como uno de los grandes favoritos a estar en el podio. Solo le separaron cuatro centésimas. Rene Holsen, de Dinamarca, le impidió lograr ese objetivo. El deportista de Tomiño debutaba en un Mundial sénior y cumplió un papel destacado a sus 21 años. Campeón de Europa y del Mundo sub-23 dos veces, Roi Rodríguez ya se prepara para nuevos desafíos. España no clasificó el K-1 1.000 metros para los Juegos Olímpicos y eso le abre las puertas a una posibilidad de conquistar esa plaza dentro de unos meses. Roi Rodríguez acudió a Milán con financiación propia, ya que se tuvo que pagar todos sus gastos al no poder competir en una modalidad olímpica.

Ana Varela también se quedó sin la posibilidad de estar en Río de Janeiro. El barco español del K-4 500 metros tuvo que disputar la final B. Una consolación sin premio alguno. Quedaron en el cuarto puesto y con la sensación de poder haber mejorado en el rendimiento. En la clasificación final se colocaron en el puesto trece del mundo.

Otros gallegos también tuvieron protagonismo en la última jornada del Mundial en Italia. Tono Campos logró la medalla de plata en C-1 5000 metros. Lo hizo con seguridad. Salió bien, se metió en el grupo de favoritos y le discutió la victoria al poderoso Sebastian Brendel. Llegaron igualados a los últimos metros. El gallego decidió no arriesgar al tener su barco con mucha agua y además se vio perjudicado por las olas de sus rivales. Aseguró la medalla, la segunda en un Mundial de pista en su carrera deportiva, aunque tiene numerosas en la especialidad de maratón.
Adrián Sieiro, que fue compañero de José Luis Bouza en el C-2 500 metros, se presentó en la final del C-1 500 metros. Terminó sexto, pero su rendimiento puede considerarse extraordinario. En algún momento de la regata llegó a ser cuarto.

El balance de los gallegos en el Mundial se resume en tres plazas olímpicas, una medalla de plata y otra de bronce. En los últimos Juegos Olímpicos la representación gallega fue de solo dos deportistas. Teresa Portela repetirá y debutarán Óscar Carrera y Rodrigo Germade. En los próximos meses se sabrá si Roi Rodríguez, Rubén Millán y Gabriel Campo Pavón logran ese objetivo. Todavía tienen opciones a través de un complejo sistema de clasificación.

La lluvia

El calor y el buen tiempo presidió casi todo el Mundial. Salvo en el último día en el que apareció la lluvia. No fue intensa y la jornada matinal se desarrolló sin problemas. No sucedió igual por la tarde. Los principales perjudicados fueron los participantes en las pruebas de 500 metros. Tono Campos fue uno de ellos.

Vacaciones

El espacio destinado a los equipos se vació con una gran rapidez. Todos querían vacaciones, ya que el Mundial era la prueba más importante de la temporada y además duró cuatro días. Muchos de los palistas españoles se quedan en Italia, según reconocieron. Teresa Portela, Tono Campos y José Luis Bouza, son de los pocos gallegos que regresan en las próximas horas.

Sube y baja

El podio de Milán fue peculiar. Los deportistas recibían sus medallas a ras de suelo. No existía diferencia de altura entre unos puestos y otros, como es tradicional. Pero cuando comenzaba a sonar el himno del país ganador, cada una de plataformas se elevaba hasta conseguir la figura del podio tradicional, cada uno a su altura. El problema venía después. Los deportistas no se podían bajar hasta que las plataformas no volvían a su posición original. En este proceso no se invertía mucho tiempo.

PRENSA KAYAK TUDENSE