Usuarios del albergue municipal plantean sus deficiencias al colectivo Os Ninguéns

Publicado por o día 23/10/2017 na sección de Galicia,Os Ninguéns,Social,Vigo

Usuarios del albergue municipal plantean sus deficiencias al colectivo Os Ninguéns

Se han acercado al foro socioeducativo Os Ninguéns un grupo de usuarios del albergue municipal, que, descontentos con su funcionamiento, han querido redactar un escrito para entregar en el registro del ayuntamiento dirigido a la alcaldía y a la concejala de bienestar, del que también pasarán copia a Cruz Roja. Se ha registrado este pasado viernes.

La idea de Os Ninguéns sobre el albergue es clara: hacen falta con urgencia más plazas, menos de cuarenta para una ciudad de casi trecientos mil habitantes son muy pocas; hay que eliminar el límite de permanencia que aboca a los afectados a una inestabilidad constante y convertirlo en un verdadero centro de inclusión social, con actividades culturales y sociolaborales que encaminen a las personas usuarias a poder salir de la calle y a una reinserción real y efectiva; de lo contrario solo se perpetúa su situación y resulta un parche temporal que no ataca la raíz del problema.

Escrito que han firmado los usuarios:

RAZÓN: ALBERGUE MUNICIPAL, FUNCIONAMIENTO CRUZ ROJA

Nosotros, usuarios del albergue municipal de la C/ Marqués de Valterra, deseamos plantear las siguientes cuestiones sobre su funcionamiento, el cual consideramos que ha estado empeorando desde el cambio de la empresa encargada, que ha pasado de ser grupo 5 a Cruz Roja.

Las deficiencias que observamos o propuestas de mejora son las siguientes:

– Hacen falta más lavadoras y secadoras.

– Los turnos de ducha estaban mucho mejor organizados con la anterior empresa, es necesario que haya más a lo largo del día.

– Hacen falta más taquillas, más grandes y en las que no quepa solo una pequeña bolsa.

– La higiene de los baños es muy deficiente. Constantemente falta papel, jabón, y hay una suciedad patente en las duchas.

– La “sala de estar”, que hace las veces de centro de día, es insuficiente. En espacio pero también en cuanto a actividades: nos gustaría poder disponer de una pequeña biblioteca o talleres interesantes que poder llevar a cabo durante las horas diarias, para que el efecto de la inclusión sea real. El salón solo consta de una habitación, con mesa, una televisión y sofás, y no hay ninguna actividad organizada creativa o estimulante que ayude a los usuarios a adaptarse a nuevas rutinas, trabajar juntos y a aprender, ni siquiera hay libros disponibles.

Como centro debería estar dirigido a la reinserción de los usuarios, y este trabajo no se está llevando a cabo, ahora mismo esa sala es solamente un lugar donde pasar el tiempo. Igualmente, si uno abandona la sala solo cinco minutos, no puede volver a entrar, hecho que ha conseguido que muchos no quieran usarla y su aprovechamiento sea mínimo.

– En definitiva, deseamos que el albergue sea, además de un lugar para pernoctar diez días (tope que debería variarse, puesto que no permite una continuidad, sobre todo ahora que se acercan los meses de frío), se convierta en un centro de inclusión real donde se realicen actividades que tengan que ver con la estimulación, la enseñanza, el aprendizaje, el trabajo manual, deportivo o cualquier taller o charla de la que los usuarios puedan sacar provecho, además de simplemente pasar allí el tiempo.

– Igualmente deseamos que se revise el por qué de estas carencias en cuanto a la  higiene, por qué no se compran más lavadoras y secadoras y que éstas sean de tamaño industrial, se habiliten para usar a la vez todas las duchas, distribuidas en más turnos, y se mantenga una limpieza más exhaustiva de las zonas de uso común, ya que consideramos que con ese presupuesto anual disponible todas estas peticiones son razonables y posibles.

– Por esto pedimos una reunión con usted, que nos reciba para poder tratar en persona estas cuestiones, o que se acerque al albergue en una fecha concreta y podamos enseñarle in situ las carencias que le señalamos.