Vigo: el castro que está de moda y la puerta a Cíes

Publicado por o d√≠a 05/08/2020 na sección de Turismo

Vigo: el castro que está de moda y la puerta a Cíes

Si algo tiene Vigo que enamora es la subida a su castro, donde la historia se toca, se palpa, y se admira. Ir serpenteando el camino que lleva hasta su cima, desde donde las vistas son un espectáculo en sí mismo en la que quedarse sin palabras por la fuerza que proyecta hacia su ría, regada por el propio Atlántico.

¬ŅQu√© se puede hacer en Vigo en unos d√≠as?

Para empezar, dejarse llevar por la propia dinámica de la ciudad. Aunque muchos prefieren usarla como punto clave para uno de los planes más habituales, llegar hasta las paradisiacas Islas Cíes, lo cierto es que Vigo es más que eso.

Más allá del castro que habla de sus orígenes, pasear por sus calles es darse cuenta de la grandeza que tuvo esta ciudad cuando llegaban desde las Américas los vigueses que habían conseguido triunfar, dando edificios para mostrar su poderío como la Casa Bárcena, la Casa Bonín o incluso la belleza de la fachada de la Casa de Artes.

El ser la ciudad más grande de Galicia le valió para que tuviera ese espíritu industrial que era desde donde el trabajo y el dinero se proyectaban hacia el exterior. Sin embargo, pasado el furor industrial, supo ir acomodándose a ser un refugio no solo de gallegos sino de visitantes que la utilizaban de punto de encuentro, de paso, o de hogar.

Siempre vinculada al mar, sus mercados y su gastronom√≠a la han servido de carta de presentaci√≥n para que cada a√Īo millones de visitantes decidan pernoctar en ella. Pasear por su Paseo Mar√≠timo, ir a alguna de sus playas o acudir a sus teatros son solo algunos de los planes que no deben pasarse por alto en la capital gallega.

Sin embargo… las Cíes

Y pese a todo esto, que por sí mismo valdría una visita, está la posibilidad de subirse a uno de los barcos que comunican Vigo con el paraíso atlántico gallego: las Islas Cíes.

Quien las pisa, automáticamente se enamora, aunque hay que tener mucho valor para dejarse mecer por sus olas por la temperatura de agua…

Su riqueza de paisaje, de fauna, de arena y playa no tiene comparación con nada que pueda imaginarse.

Comentar noticia

Your email address will not be published.