¿Dónde deben dormir los perros? Sí lo hace en tu cama, esto te interesa

Publicado por o día 27/04/2020 na sección de Mascotas

¿Dónde deben dormir los perros? Sí lo hace en tu cama, esto te interesa

Cada vez son más las familias que cuenta con un perro en su hogar y si bien son uno más y disponen del mismo confort y cariño que los demás miembros, en ocasiones, este afecto y amor por la mascota  se traduce en hábitos que en vez de ayudarles como cabe creer, podemos estar creando justamente el efecto contrario y estar humanizándolos, algo muy habitual en el que ninguna de las dos partes saldréis ganando.

Por muy bueno o buena que seas, por poco carácter que puedas a tener, el perro, debe saber quién es el denominado dueño de la manada y eso solo se mostrará siempre que nuestro querido perro reciba órdenes y te tenga como el máximo escalón en la familia, viendo en ti la posible figura de su padre.

La falta de órdenes o diferentes hábitos y malas costumbres, le harán confundirse y adoptar por ocasiones el papel de padre y por muy inteligente que puedan llegar a ser, no puede ser y ni siquiera pensar, que es el jefe de la familia y todos los demás debéis acatar sus actitudes.

Por todo ello, te vamos a citar algunas de los principales hábitos que le permitimos, pero que deberías corregir si quieres vivir mejor ya no solo tu y tu familia, sino también el perro, sabiendo cuándo debe realizar diferentes actos.

Si le has permitido esto a tu perro, deberías corregirlo y estás a tiempo:

– Dormir en tu cama: he de decirte que tengo perro, duerme conmigo y no soy ejemplo precisamente de ello, si bien, estoy trabajando, ya que son muchos años de mala costumbre, acostumbrándolo a dormir en las camas para perros de todo tipo que he comprado al encontrarme multitud de modelos diferentes.

Entre algunos de los motivos, es el mal descanso que arrastrarás al coger malas posturas debido a movimientos que puedan ocupar tu espacio por el propio perro mientras duerme, evitando así dolores de espalda, así como la acumulación de pelos y posibles bacterias que pueda traer de la calle, por muy limpio que lo tengas, evitando así problemas de salud tales como asma o pequeños problemas respiratorios, así como disponer de una cama mucho más saludable, que al final, solo acudimos a ella a descansar y lo debemos hacer en la mejor de las condiciones posibles.

– Tenerlo a tus pies mientras comes: igual que en el punto anterior, en este también me incluiría y es que la realidad es que somos pocos los que hacemos esperar al perro a distancia de nuestro plato de comida, generando incluso prisas en comer en personas ansiosas con la finalidad de acabar y darle las sobras.

Esto puede provocar que vaya a más y el propio perro muestre pequeños signos de agresividad como gruñidos, en busca de que le des de comer de inmediato, ya sin tan siquiera respetar que hayas terminado, por muy rápido que lo hicieras.

Por ello, deberías comer sin tener visualmente a tu perro, tendrá sus sobras o su propio pienso, el tipo de alimentación es cosa tuya, si bien, que tenga su propio espacio donde comer y sus horarios, permitirá que ambos comáis mucho más tranquilos y dispongais de una nutrición más saludable.

– Tira de la correa y te acaba paseando a ti: según expertos consultados, es mucho más sencillo reeducar a un perro que a un humano, por muy malas costumbres, hábitos o experiencias que haya vivido. Se suelen adaptar con mayor facilidad y hacer frente mucho mejor a las adversidades, si bien, en ocasiones, nuestro elevado ritmo de vida, nos hace disfrutar del perro a nuestra manera, sin pararnos ni siquiera a educarlo.

En temas de paseo, seguro que habrás visto si no te pasa ya con tu mascota, como decenas de personas de tu barrio bajan al canino y el perro va agobiado, semi asfixiado, tirando de una correo que su dueño no puede ni aguantar, obligándole a apurar el paso.

Después de consultar a expertos en este campo, nos comentan que no debemos nunca dar más de dos pasos con tensión en la correa, parándonos tantas veces como haga falta, hasta que el perro entienda que o para de tirar o simplemente no vais avanzar más de diez metros, haciéndole perder incluso minutos de disfrute de paseo, a cambio que este mini castigo, le sirva para entender que para pasear, no hace falta llegar a esos grados de estrés.

Teniendo en cuenta estos pequeños puntos, podrás corregir algunos de los hábitos más típicos con los que nos encontramos los dueños de perros que no les hemos dado toda la educación, que los seres de cuatro patas que tanto queremos, se merecen.

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