En busca de opiniones de quienes han probado la factura electrónica (y les ha gustado)

Por o 28/11/2016 | Sección: Empresas,Hogar,Internet
En busca de opiniones de quienes han probado la factura  electrónica (y les ha gustado)

A estas alturas parece que recibir la factura electrónica, vía email, es el futuro. Pero, ¿cuáles son las opiniones de los usuarios y las empresas? ¿Realmente es tan cómoda y efectiva como se afirma? Remica Servicios Energéticos es una de esas compañías que han vivido en primera persona esa transición tecnológica hacia la facturación electrónica.

“Nos dedicamos a la rehabilitación, mantenimiento y gestión energética de instalaciones térmicas, lo que supone que tenemos muchos tipos de clientes: empresas, administradores de fincas, particulares… Gracias a la factura electrónica todo el proceso se vuelve más automático, preciso y cómodo, tanto para las compañías como para los usuarios”, explican.

Aunque reconocen que no ha sido fácil que muchos clientes acostumbrados al papel se hagan a la idea de cambiar la facturación electrónica –la compañía ha puesto en marcha varios concursos y promociones para fomentar su uso–, lo cierto es que cada vez más usuarios optan por este tipo de facturación y, una vez que lo prueban, “se sienten tan satisfechos que raramente solicitan de nuevo que se les envíe la factura en papel”, explican.

Declaraciones de clientes, así como sus opiniones Remica las ha recogido y publicado en sus blogs corporativos. Y es que, según explican, “que el cliente tenga una buena experiencia y que se lo cuente a otras personas es la mejor manera de fomentar el uso de la factura electrónica”.

El ejemplo de Remica es el de miles de compañías que en los últimos tiempos han tenido que digitalizar sus procesos de facturación. Aun así todavía quedan miles de usuarios y pequeñas compañías escépticas, con dudas y opiniones erróneas que conviene aclarar.

¿Tiene la factura electrónica la misma validez que la factura en papel?

La factura electrónica tiene la misma función y efectos legales que una factura en papel. Es decir, es un justificante de la entrega de bienes o de la prestación de servicios, solo que se expide y recibe en formato electrónico. Las facturas, en general, y las facturas electrónicas, en particular, están reguladas por el Real Decreto 1619/2012, de 30 de noviembre.

¿Es segura?

¡La factura electrónica es completamente segura y confidencial! Incorpora una firma electrónica que garantiza la seguridad a la hora de emitirse y enviarse. Esto garantiza que solo el titular y las personas que él autorice podrán ver el contenido de la factura.

¿Se puede extraviar?

¡Al contrario! Con la factura electrónica existen más garantías de que la factura llegará puntualmente a su destino. Al tratarse de un proceso automático, prácticamente después de generarse puede enviarse a su destinatario, sin intermediarios.

¿Se pueden archivar?

Otras creencias y opiniones erróneas de usuarios apuntan a que la factura electrónica es más difícil de archivar. Muy al contrario, con la factura electrónica se acabó con la acumulación de montañas formadas por hojas de papel que corren el riesgo de extraviarse. La factura electrónica se puede archivar en dispositivos electrónicos como discos duros, o en espacios virtuales, de modo que se pueda acceder a la información de forma ágil y tantas veces como desee el usuario.

¿Y si me arrepiento?

La legislación actual establece que la expedición de una factura electrónica está condicionada al consentimiento de su destinatario. En el caso de Remica Servicios Energéticos, “no se trata de un proceso irreversible: si en algún momento decidiesen solicitar la factura en papel podrían hacerlo escribiendo a esa misma dirección de email donde lo solicitaron”, explican.

Según el portal Facturae, gestionado por el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, son múltiples los beneficios de la factura electrónica, entre ellos que se disminuye el consumo de papel, se mejora el servicio al cliente o que se potencia la lucha contra el fraude.

Sin embargo, también existen a día de hoy varios retos que deben superarse. Uno de ellos es la adopción de este tipo de facturas por parte de la pequeña y mediana empresa (pyme), que actualmente constituye el segmento más importante del tejido empresarial español. Y también su aceptación por parte de los ciudadanos.

Otros retos son la implantación de la factura electrónica en las Administraciones Públicas; y la interoperabilidad de los sistemas de facturación electrónica que permita su uso en la interrelación comercial tanto dentro como a través de nuestras fronteras.