¿Por qué los chalecos salvavidas para los niños son más seguros que los flotadores?

Por o 18/06/2018 | Sección: Salud
¿Por qué los chalecos salvavidas para los niños son más seguros que los flotadores?

Cuando se acerca el verano es el momento clave para empaparnos de las recomendaciones a la hora de ir a una playa o a una piscina. Por lo general, las recomendaciones son las mismas durante todos los años y raramente hay algún cambio; sin embargo, desde el 2013 el Ministerio de Sanidad desaconsejaría por primera vez el uso de los flotadores hinchables de toda la vida. En lugar de ellos incentiva a los padres a utilizar los chalecos salvavidas para niños.

Los flotadores no son nada recomendables en el caso de que el niño no sepa nadar, tanto como si va a practicar un deporte en el agua cómo si bien simplemente se va a bañar.

Según el Ministerio de Sanidad, con este cambio se consiguen prevenir ahogamientos y lesiones graves cuando los niños están en un ámbito acuático. Además, también se evitan situaciones que pondrán en juego la salud o hasta la vida de los más pequeños de la casa. También recalcan que es de crucial importancia no perder el contacto visual con los niños cuando estén jugando en el agua o cuando estén cerca de una superficie de tales características.

¿Qué peligro entrañan los flotadores o los manguitos?

El principal problema de los flotadores es que dan un efecto de falsa tranquilidad de cara a los padres; pueden cometer el error de pensar que los niños van a estar seguros con ellos y no prestar la atención que necesitan en estos casos. El problema viene cuando el niño se voltee con el mínimo movimiento, sin poder volver a la posición original. Por mucho que lo intente, esto podría conducir al ahogamiento sin que pueda hacer nada.

También conviene tener en cuenta que los flotadores no suelen ser muy resistentes y que a la mínima se podrían llegar a pinchar.

En cambio, los manguitos pueden ser un buen recurso para que el niño aprenda a nadar, para que pueda mover los brazos y desplazarse cómodamente por el agua. Pero claro está, habrá que extremar las precauciones: en el momento en el que levante los brazos, cómo el cuerpo y el manguito estará mojado, estos se podrían llegar a salir con facilidad y el niño se quedaría sin ningún elemento de flotación.

Siempre se deben de usar manguitos acordes al tamaño del niño.

¿Por qué usar chalecos salvavidas?

El uso de un chaleco no solo es una recomendación, si no una medida de precaución imprescindible, sobre todo si estamos hablando de niños menores de 4 años o bien en mayores que no saben nadar (tanto en la piscina, como en la playa). Los chalecos salvavidas se adaptan a la perfección a sus cuerpos, reduciendo bastante el riesgo de ahogamiento aunque tampoco nos podemos descuidar ni por un momento.

También pueden salvarles la vida en un paseo en bote, en un baño en un lago, en una laguna, practicando el tan de moda skysurf o en cualquier otra situación donde estén en contacto con el agua.

Por todas estas razones se recomienda usar un chaleco salvavidas en vez de los flotadores y manguitos convencionales que desde pequeños nos vienen acompañando.